Personas que tienen casos pendientes en la corte de inmigración de Colorado tendrán que esperar hasta un año para una audiencia ante un juez, de acuerdo a recientes estadísticas.

La corte de inmigración de Colorado ha visto un incremento de 44 por ciento en el número de casos que ha recibido durante el año pasado, según información de Executive Office for Immigration Review (EOIR), que es la entidad encargada de las cortes de inmigración.

Esto ha puesto presión en los cuatro jueces asignados a la corte federal de inmigración en Denver.  Ellos tienen un sumario de más de 1.000 casos pendientes por juez. 

Los retrasos en el sistema afectan especialmente a personas que presentan un fuerte caso y tienen que esperar años para obtener una respuesta definitiva, dijo una abogada de inmigración Kelly Ryan de Denver.

Es triste, especialmente cuando tienes un caso que lo puedes ganar, y tu cliente quiere transferirse de trabajo, o tomar una decisión para su porvenir, y no lo puede hacer porque está preocupado por sus papeles, señaló Ryan. La vida de la gente esta en juego en este sistema, y prolongar los casos tiende afectarlos emocionalmente.

El tiempo de espera para conseguir una audiencia ante un juez de inmigración ha llegado al índice más alto en una década, según un reporte de Transactional Records Access Clearinghouse, publicado en marzo.

Inmigrantes tienen que esperar un promedio de 439 días, o un año y tres meses, para presentar un caso ante un juez en cortes alrededor del país. En California la espera es de casi dos años, de acuerdo al reporte.


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En el 2009, los 232 jueces de inmigración que trabajan dentro del Departamento de Justicia determinaron 352.233 casos, según  EOIR. Esto resulta en un promedio de más de 1.500 casos por juez.

Debido a la complejidad de los casos de inmigración, Ryan dijo que 1.000 casos por juez es una cifra bastante alta.

En respuesta a la necesidad de agilizar los casos de inmigración en las cortes, EOIR lanzó una iniciativa en diciembre para contratar a 28 jueces que serían asignados a varias cortes del país.

Para marzo la oficina federal ya había contratado a seis, señaló Kathryn Mattingly, portavoz de EOIR. Con esta adición el total de jueces en el país es de 238. La meta de EOIR es de tener 280 jueces al final del 2010.

Los jueces de inmigración son nombrados por el fiscal general del país sin la necesidad de aprobación del Congreso. EOIR recibe las aplicaciones y realiza las entrevistas preliminares, pero la última palabra la tiene el fiscal general Eric Holder.

En el 2009, EOIR recibió 1.750 solicitudes para las posiciones de jueces vacantes y entrevistó a 125 candidatos. 
Colorado podría ver la adición de hasta dos jueces en los próximos meses, de acuerdo a varios abogados de inmigración de la ciudad.

Mattingly no quiso confirmar esta información. Dijo que la corte de Denver esta autorizada para tener seis jueces y que el número de jueces asignados depende del volumen de casos. Aparte de Colorado, la jurisdicción de la corte en Denver también comprende Wyoming, North Dakota y South Dakota, pero los casos provenientes de esos estados son mínimos.

La corte de inmigración de Colorado ha visto subir el número de casos de 8.971 en el 2008 a 12.895 en el 2009. Y la expectativa es que las cifras sigan ascendiendo en parte porque agentes de U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE) están aplicando las leyes de inmigración activamente y deteniendo a más inmigrantes indocumentados que en años pasados.

La abogada de inmigración Lilian Shea dijo que ha visto un incremento de personas que están siendo buscadas por ICE y aquellas que enfrentan la deportación.

"Antes yo tenía mi práctica bastante dividida con negocios, familia, y deportación. Ahora hay muchísima deportación", dijo.

"Una vez que te agarran comienza el proceso de inmigración".

Aquellos que son detenidos por ICE en el área metropolitana de Denver típicamente son llevados al centro de detención de Aurora.

Es ahí donde la corte de inmigración de Colorado tiene un cuarto de audiencias donde personas detenidas tienen su primera audiencia ante un juez de inmigración. 

El personal de la corte pone prioridad a estos casos que son escuchados por uno de los cuatro jueces de inmigración de la corte federal en Denver.

En el 2008, esta instalación privada empezó a expandir su capacidad de 400 camas a 1.500, según reportes de prensa. El alto índice de personas detenidas que requieren de una audiencia en Aurora ha afectado severamente la agilización de casos en la corte de inmigración en Denver.

Janet Vizguerra, quien fue detenida durante una infracción de tráfico el año pasado, dijo haber visto hasta 1.000 personas en el centro de detención de Aurora el día en que tuvo su primera audiencia con el juez.

Vizguerra dijo que le preocupa que los jueces tengan tantos casos que determinar.

"Deberían haber más jueces porque hay muchísimas personas detenidas, y por tener tantos casos como los que tienen a veces también ellos tienen la premura de decir 'tengo que terminar esto' y no tienen la oportunidad de revisar los casos con más exactitud", dijo. "Es mucho trabajo para cuatro jueces".

Vizguerra pasó cerca de un mes en varios centros de detención por no tener los fondos suficientes para pagar una fianza. En sus primeras audiencias ante dos jueces diferentes, en Aurora y Denver, ella dijo que sentía que estaba a la merced de las decisiones de los jueces ya que no tenía representación.

A diferencia de casos en cortes criminales, en las cortes de inmigración los litigantes no tienen derecho a un defensor público. Ellos tienen que representarse así mismos o contratar un abogado que en muchos casos no es factible económicamente.

 Vizguerra eventualmente consiguió un abogado y ahora se esta preparando para su tercera audiencia en Denver el 8 de abril.

Ryan comparte la preocupación de Vizguerra en relación a la presión laboral y emocional en la que trabajan los jueces de inmigración en Colorado.

Es increíble la presión que ponemos a nuestros jueces, dijo.  Ellos realmente necesitan más tiempo para cada caso y estar al tanto de las últimas regulaciones. La única manera de conseguir esto es de traer a más jueces.
Pero los retrasos en las cortes de inmigración no afectan negativamente a todos los que tienen casos pendientes.

Existen situaciones donde un retraso podría favorecer a un cliente, según Shea. Por ejemplo si uno esta esperando una petición para una visa de parte de su hermano o familiar cercano al mismo tiempo de estar peleando su caso en la corte utilizando otras vías. Pero hay personas que aprovechan del sistema.

"Hay abogados que piden extensiones de forma frívola, como si uno fuese al mercado", dijo. "Uno le debe respeto al juez".

En otros casos las extensiones son necesarias, especialmente para los abogados que tienen que estudiar el caso más a fondo para facilitar información al juez que podría ayudarlo en su decisión final, señaló Shea.

"Son muchos los casos que los jueces manejan, y son muchos los casos que el fiscal del distrito maneja", señaló. "Esas personas ven casos nuevos que se los tienen que estudiar hasta en media hora, entonces nosotros tenemos que hacerle el trabajo más fácil a ellos".