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La comunidad ecuatoriana de Colorado no es grande - según el censo del 2010, hay unos 1.400 ecuatorianos en el estado - y era definitavemente más chica cuando Susana "Susy" Osorio, oriunda de Quito, se ganó la lotería de visas hace 11 años.

Esto, sin embargo, no la disuadió de escoger a Denver como nuevo hogar para su familia, en vez de optar por New York o Los Angeles, ciudades donde la concentración de sus compatriotas es mucho mayor.

"El objetivo de nuestra familia era tener una inmersión con la gente americana, conocer la tradición de ellos, conocer la cultura de ellos", dijo Osorio, cuyos hijos tenían 11 y 12 años cuando se mudaron a Denver. "Entonces venir acá para enchufarme con ecuatorianos para eso sigo en Ecuador, ¿no?"
Eso no significa que Osorio no esté orgullosa de haber nacido en el país sudamericano que celebra 202 años de independencia de España el 10 de agosto. Al contrario, para ella, el mejor regalo es haber estado expuesta a las dos culturas porque "puedo agarrar lo mejor de las dos", dijo.


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Es tal vez por eso que a Osorio se le hace tan fácil entender la situación de otros inmigrantes y la razón por la que se ha dedicado a trabajar con ellos desde que llegó, ayudándoles a asimilarse a su nuevo país, cultura e idioma. Hace un mes, Osorio fue nombrada reclutadora bilingüe de estudiantes de Community College of Denver.

"El mismo hecho de yo ser inmigrante, el mismo hecho de yo ser latina, el ser madre de chicos latinos, hace que yo busqué a mi comunidad para ayudarles y decir 'sí se puede' sin importar el estatus", señaló Osorio. "Lo único es que hay que quererlo".

Una iguana toma sol sobre las rocas volcánicas a orillas de la Isla San Cristóbal en Galápagos. Ecuador es un país conocido por su diversidad biológica.
Una iguana toma sol sobre las rocas volcánicas a orillas de la Isla San Cristóbal en Galápagos. Ecuador es un país conocido por su diversidad biológica. (AP)

Ella lo dice porque lo ha vivido en carne propia. Consciente de que su falta de inglés no la dejaría avanzar profesionalmente, Osorio decidió regresar a la universidad. Le fue tan bien en esa primera clase de inglés que siguió y tras varios años de arduo trabajo se graduó con los más altos honores de Metropolitan State College of Denver en el 2007 con un diploma en educación con  concentración en español.

"Hubieron momentos súper difíciles, pero quise ser el ejemplo para mis hijos, y por eso me mantuve", dijo Osorio, cuya hija hoy estudia medicina - quiere ser pediatra - y su hijo está en el ejercito. "Yo quería superarme, pero lo que yo más quería era decirles a mis hijos que con esfuerzo y con trabajo, se puede".

El ecuatoriano Pablo Galindo también cree en eso firmemente. El tuvo que volver a empezar al llegar a Denver hace 10 años, a pesar de que ya era veterinario en Cuenca. Aunque la decisión de dejar atrás su patria y su familia no fue fácil, dijo, era la mejor opción para él y su novia estadounidense - quien estudiaba en Ecuador - dado el caos que enfrentaba su país a finales de los 90. Una inestabilidad política y económica que incluyó primero la destitución del presidente Abdalá Bucaram por incapacidad mental en 1997 y después el golpe de estado que sacó a Jamil Mahuad de la presidencia en medio de la peor crisis financiera en la historia del país en el 2000.

"La economía en Ecuador estaba muy inestable, había mucho alboroto, se cambió mucho de presidentes, y mucha gente tuvo que salir", dijo Galindo, quien se casó con su novia menos de dos meses después de llegar a Colorado.

Aprovechando la ventaja de tener el apoyo económico y emocional de su mujer y su nueva familia en Estados Unidos, Galindo se dedicó a estudiar inglés de manera intensiva. Al año, lo dominaba.

"Para mi fue una inmersión dentro de otra cultura y otra lengua. Entonces fue una ventaja porque aprendí más rápido que el resto", indicó Galindo, quien hoy trabaja como veterinario en VCA Animal Hospital en Denver, pero aún recuerda cuánto dependía de su esposa para que le tradujera lo que sus suegros decían.

 

"Yo creo que una vez que una persona viene acá y estudia el inglés, se desenvuelve en inglés, sin miedos ni prejuicios, puede hacer lo que quiera", añadió.

Aunque los planes de Galindo y su esposa, Bridget, eran quedarse unos cinco años en Denver y después regresar a Ecuador, ahora que tienen dos hijos han cambiado de parecer.

"Tratamos de enseñarles la cultura y llevarles allá cuanto más podemos y que conozcan la otra parte de su familia. Eso es importante para nosotros," dijo Galindo. "Pero hay que pensar en los niños y el tipo de oportunidades que pueden tener aquí".

Igual piensa Arelis Díaz, una ecuatoriana que vive en Highlands Ranch desde hace 3 años, quien a pesar de añorar el estilo de vida más familiar de Quito, está consciente que aquí su hijo de 5 años tendrá una mejor vida.

"Es muy difícil adaptarse a Estados Unidos en general. Pero lo importante que yo he encontrado aquí es la seguridad que no existe en Latino América", dijo Díaz, cuyo hijo ha visitado Ecuador en una ocasión con su papá. "Y eso, no lo cambias por nada".

RECETA

Ceviche de Camarón
Ingredientes:
1 libra de camarones (sin cocer)
2 cebollas rojas
2 tomates
Cilantro
Mostaza
Sal y pimienta
Salsa de tomate (ketchup)
Limón y aceite (no de oliva)

Preparación:
Lave los camarones y hiérvalos no más de 3 minutos en agua con un poco de sal y mostaza. Retire los camarones y deje que se enfríen, guardando el agua para más tarde. Corte las cebollas en rajas finas y cúbralas con el jugo de limón.

Agregue los camarones a la mezcla de cebolla y jugo de limón y déjelos remojar unos 15 minutos.
A continuación, mezcle el cilantro, el aceite y la mostaza (una cucharadita por libra de camarón) con el agua hirviendo que ha guardado. Añada la sal y pimienta. Por último, añada los tomates licuados con el agua hirviendo que ha guardado. Puede agregar la salsa de tomate (ketchup) unos 30 minutos antes de servir para obtener el sabor dulce