En una fría mañana de sábado en Montbello, un pequeño grupo de personas se han reunido en un café local para planear la estrategia de reclutamiento que los tendrá tocando las puertas de alrededor de 125 estudiantes de quinto grado en la zona.

¿El objetivo? Convencer a los padres a inscribir a sus hijos en una de las dos escuelas intermedias nuevas que abrirán en el área en agosto.

¿El desafío? La mayoría de los padres de la zona nunca han oído hablar de West Denver Prep - una red de escuelas charter de alto rendimiento, dedicada a preparar a sus estudiantes para la universidad, que se inició en la parte oeste de la ciudad y ahora se expande al extremo noreste.

"Cada vez que entramos en un nuevo barrio, siempre es más difícil porque no nos conocen", dice Alicia Lucero, la encargada de inscripciones.

Por eso sus reclutadores - que incluyen personal de la escuela,  estudiantes y padres  - saben que habrá muchos padres desinteresados que ni siquiera les darán la oportunidad de explicar porqué los campus de Montbello y Green Valley Ranch de WDP podrían ser una buena opción para sus hijos. Armados con puntajes de pruebas y altas clasificaciones de rendimiento para comprobar su historial de éxitos, los reclutadores esperan poder convencerlos.


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Inaugurada en el 2006, casi todos los 1.100 niños que asisten a la red de escuelas de WDP son minorías (90% son latinos) de bajos ingresos. En el 2009, WDP obtuvo la aprobación para abrir dos escuelas más, una en Lake y otra en Highland, pero no sin una polémica batalla en la mesa directiva escolar y en la comunidad. Muchos maestros, padres y miembros de la comunidad se opusieron a la idea de que Lake Middle School, una escuela con problemas, tuviese que compartir su campus con WDP.

Controversia aparte, las escuelas de WDP han prosperado.

En el 2011, el campus de Harvey Park fue clasificado  Número Uno en crecimiento académico, medido por las pruebas del Colorado Student Assessment Program (CSAP por sus siglas en inglés). Las otras tres escuelas están entre las primeras siete.

Además, en el 2011, los cuatro campus obtuvieron un "distinguido" según la calificación de School Performance Framework, lo que significa que superaron las expectativas del distrito al alcanzar un alto nivel y crecimiento  académico. Las escuelas públicas de Denver (DPS por sus siglas en inglés) utiliza la clasificación para medir el rendimiento de cada escuela basándose en el crecimiento y nivel académico de los estudiantes, la satisfacción de los padres, las tasas de reinscripción y el compromiso de los estudiantes.

El arte de reclutar

Esta mañana en particular, el equipo de reclutamiento, que incluye a los directores de las dos nuevas escuelas, está esperanzado en que toda esta información favorable les ayude a convencer a los padres indecisos. Todos los reclutadores están equipados con materiales de marketing y mapas de Google que muestran dónde viven los alumnos de quinto grado actualmente.

"Es sólo un momento para asegurarnos de que cada alumno de quinto grado sepa que hay una opción increíble en su barrio", dice Lucero.

Después de una pequeña confusión con la primera dirección, Jennifer Troy, quien dirigirá el campus de Montbello, y una estudiante voluntaria se bajan de su carro frente a la primera casa en su lista.

"Vamos a ver qué pasa", dice alegremente Troy.

Troy tiene que tocar el timbre dos veces antes de que un par de niñas abran la puerta. Sus padres no están en casa. Troy deja información con ellas.

El equipo de dos cruza la calle y toca la puerta de otra casa. Por las ventanas, se escucha música en español, pero pasa un buen tiempo antes de que Briana Olivas finalmente abra la puerta. Cuando dice que sí está en quinto grado, Troy le pregunta por su madre.

Yvonne Olivas se acerca a la puerta. Troy comienza el discurso que tiene preparado. Tal y cómo se lo esperaba, Olivas dice que nunca ha oído hablar de la escuela nueva y que piensa enviar a su hija a Martin Luther King Middle College.

Alicia Lucero, encargada de inscripciones en West Denver Prep, habla con Jeanne Kouakou y su hija de 10 años durante una visita de reclutamiento.
Alicia Lucero, encargada de inscripciones en West Denver Prep, habla con Jeanne Kouakou y su hija de 10 años durante una visita de reclutamiento. (Manuel Martinez)

Troy le cuenta acerca de las altas clasificaciones de WDP y de como prepa- ran a sus alumnos para la universidad.

Olivas no parece estar totalmente convencida, pero tampoco descarta la opción por completo.

"Mostró cierto interés", dice Troy. "Eso es bueno. Le daremos seguimiento".

Lucero, la encargada de inscripciones, no ha tenido la misma suerte.

"Es difícil cuando piensan que estamos tratando de vender algo", dice Lucero mientras camina hacia una casa de color marrón. La mujer que abre la puerta ni siquiera la deja presentarse y le dice a Lucero que están tratando de vestirse.

"¿Le puedo dejar algo?", le pregunta Lucero. Pero la mujer le contesta con un 'no' rotundo y le cierra la puerta.

"No he tenido éxito hoy", se lamenta Lucero.

Pero su suerte está por cambiar.

Al principio, Jeanne Kouakou parece no estar muy interesada mientras escucha a Lucero a través de la ventana de su cocina. Pero algo le llama la atención y finalmente invita a Lucero a entrar.

En la mesa de la cocina de Kouakou, Lucero está a punto de explicarle porqué WDP es una gran opción para su hija de 10 años, Tiffany, pero primero le pregunta a la niña cuál es su materia favorita.

"La lectura", responde la estudiante.

"¿Adivina qué? Tenemos dos periodos de lectura", le presume Lucero.

De hecho, ya que muchos estudiantes ingresan a las escuelas de WDP con un promedio de dos años por debajo del nivel de grado, los estudiantes reciben dos periodos - ó 100 minutos - de matématicas y lectura todos los días.

Pero eso no es lo único que es diferente en las cuatro escuelas intermedias de West Denver Prep.

Una escuela intermedia diferente

Para empezar, todas las mañanas, los estudiantes son recibidos por su director. quienes "conocen a todos sus estudiantes por nombre", dice Lucero.

El día escolar - que comienza a las 7:45 a.m. y termina a las 4:20 .pm., por lo que es más largo que el resto de la mayoría de las escuelas públicas de Denver - empieza con una reunión matutina en la que los profesores hacen anuncios, hablan sobre expectativas y celebran los logros de los alumnos. La idea es "construir un sentido de comunidad", dice Lucero.

Debido a que su propósito es que sus estudiantes se esfuercen para llegar a la universidad, todo en West Denver Prep gira en torno a este objetivo. Los grados son identificados por el año en que sus estudiantes se graduarán de la universidad. Un alumno de sexto grado, por tanto, pertenece a la clase del 2022.

Recuerdos de diferentes universidades abundan en cada campus. Cada clase lleva el nombre del alma mater de su maestro.

Las aulas están equipadas con piza-rras inteligentes y todos los maestros desarrollan sus propios plane de estudios basándose en principios locales, estatales y nacionales. Los estudiantes no van de clase en clase, pero los maestros sí. El día escolar es riguroso y los estudiantes tienen tarea todos los días, pero puede llamar a sus maestros a su casa si necesitan ayuda.

La alumna de séptimo grado Zoey Aragón dice que lo que más le gusta de WDP es "el apoyo que recibimos de nuestros maestros.

"Se preocupan más por nuestro futuro que en otras escuelas intermedias", dice la estudiante de 12 años a quien le encanta las matemáticas y la ciencia y desea convertirse en científica forense.

Disciplina estricta

Un sistema de méritos que premia a los estudiantes por sus esfuerzos y buen comportamiento hace que la mayoría de ellos se mantengan en línea. Cada seis semanas, a los estudiantes se les da un "cheque" que refleja su conducta y que pueden usar para comprar cosas como útiles escolares, balones y tarjetas de regalo en la tiendita de la escuela.

"Constantemente estamos recompen-sando a los estudiantes, empujándolos hacia el éxito", dice Lucero.

"En lugar de decirles, 'No hagas eso', les enseñamos a hacer una buena elección".

Los alumnos llevan uniforme que consiste en jeans, una camisa polo cuyo color depende del grado del estudiante, cinturón negro o marrón y zapatos de vestir negros o marrones. Las niñas no pueden ponerse maquillaje, teñirse el cabello o usar uñas postizas.

"Al principio no me gustó que tenemos que usar uniforme y meternos la camisa en el pantalón. Yo no estaba acostumbrado a llevar zapatos de vestir", dice Alberto Nava, quien cursa el sexto grado. Sus padres no terminaron la escuela secundaria y ahora sus hermanos mayores y él planean ir a la universidad.

La misión de WDP de "brindar oportunidades para todos los estudiantes independientemente de su origen y su nivel de ingresos" es lo que convenció a la maestra de lectura, Lee Vigil, a trabajar en el campus de Highland. De hecho, WDP es un asunto familiar. Su hija está en séptimo y su esposo, Antonio Vigil, está diseñando y dirigirá la primera escuela secundaria de WDP,  SMART (Ciencias, Matemáticas y Artes) Academy que abrirá en agosto al suroeste de Denver.

"Hay una conexión entre el maestro, el alumno y su familia. Dependemos el uno en el otro", dice Lee Vigil.

"Los estudiantes lo saben, los padres lo saben, y esto se establece cuando tocamos las puertas cuando son estudiantes de quinto grado y les hablamos de nuestra promesa".

Tal y cómo ha estado haciendo Lucero de vuelta en Montbello. La encargada de inscripciones está terminando su presentación acera de WDP y su promesa de preparar a todos sus estudiantes para la universidad ante la familia Kouakou.

"Suena como una buena escuela", dice Kouakou después de 15 minutos. Madre e hija han demostrado mucho interés. 

"Eso hace que me vaya a casa feliz", dice Lucero.