SILAO, México - El Papa Benedicto XVI partió el lunes de México rumbo a Cuba, en la continuación de su primera gira por países hispanoamericanos.

El Pontífice dejó México, un país afectado en los últimos años por la violencia del narcotráfico, con un llamado a su pueblo a no dejarse amedrentar por "el mal" y a fortalecer sus raíces cristianas.

Luego de una visita de tres días en los que denunció la violencia ligada al narcotráfico y exhortó a la renovación de la fe para combatir la corrupción y la pobreza, el Papa describió su primera estancia en territorio mexicano como "breve pero intensa" que no olvidará.

Photos: Pope Benedict XVI visits Mexico and Cuba

Benedicto XVI partió en un vuelo rumbo a Santiago de Cuba después de una ceremonia de despedida encabezada por el presidente de México Felipe Calderón en el aeropuerto internacional de Guanajuato.

Cientos de personas agitaban banderas de México y el Vaticano, al tiempo que no paraban de lanzarle porras y gritos de júbilo.

El Pontífice fue despedido por mariachis que le cantaron "Las Golondrinas", una tradicional canción de despedida.

Joseph Ratzinger, de 84 años, ofreció el domingo una misa masiva en un parque al pie de un monumento a Cristo en la que pidió a 350.000 feligreses que purificaran sus corazones y que buscaran consuelo en la iglesia a las familias afectadas por la migración, la pobreza o la violencia ligada al narcotráfico.

También se encontró con el presidente y con víctimas de secuestros y matanzas y alentó a los niños del país a promover la paz.