YAUCA DEL ROSARIO, Ica, Perú - Momentos de desesperación e intensa angustia, así como también de esperanza y compañerismo vivieron nueve mineros que estuvieron atrapados seis días bajo tierra en una mina y que el miércoles fueron rescatados sanos y salvos tras días de intensa labor.

Los mineros salieron caminando por sí mismos por el túnel que expertos y brigadistas construyeron en un trabajo sin descanso para sacarlos del socavón en el que habían quedado atrapados desde el jueves, cuando se produjo un derrumbe en la mina Cabeza de Negro, en la región Ica, 282 kilómetros al sudeste de Lima.

Cubiertos con frazadas y llevando anteojos oscuros, los mineros, cuyas edades oscilan entre 21 y 58 años, no quisieron ser evacuados en camillas sino caminar por sus propios medios, aparentemente en una señal de triunfo sobre la adversidad.

"Al segundo día decíamos 'no nos van a sacar, vamos a morir acá''', recordó el más joven de los mineros, Santiago Tapia, de 21 años, en el hospital del seguro social de Ica, adonde fue trasladado con sus compañeros para recuperarse de cuadros de deshidratación.

"Allá adentro rezábamos, llorábamos, lloraron también con nosotros nuestros familiares afuera, estaban desesperados", dijo Tapia en entrevista telefónica con la AP. Es padre de una niña de dos años.

Una manguera de tres a cuatro centímetros de grosor, que usaban habitualmente durante su trabajo en el socavón, se convirtió en el seguro de vida. Por medio de ella pudieron obtener el oxígeno necesario para sobrevivir, comunicarse con sus familiares, y ser provistos de agua, medicinas, y alimentos líquidos como avena con leche, y caldos con carne de pollo y menestras.


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"Gracias a esa manguera ahora estamos vivos", dijo Tapia.

El minero señaló que cuando supieron que brigadistas emprendieron los trabajos para liberarlos recuperaron el optimismo y las esperanzas de salir bien librados de su encierro.

"Conversábamos, nos contábamos chistes, nuestras vidas, las anécdotas que hemos pasado, también hablábamos de política, de todo un poco. Nos hacíamos reír para no sentirnos mal ahí adentro", manifestó.

Ellos estuvieron ocho metros bajo tierra en una zona muy inestable, por lo que el gobierno coordinó y obtuvo la ayuda especializada de expertos de empresas mineras privadas como Buenaventura, Milpo, Volcan, y otras, que trabajaron arduamente en la construcción de un túnel apuntalado con cuadros de madera para llegar hasta los mineros.

"Hoy día es un momento de orgullo para los peruanos, el profesionalismo de los peruanos es el que ha permitido recuperar a nueve compatriotas desde las entrañas de la mina y que la unión hace la fuerza", declaró el presidente Ollanta Humala a periodistas en el lugar.

Humala pernoctó en la mina a la espera del rescate al igual que la ministra de la Mujer, Ana Jara, y el ministro de Energía y Minas, Jorge Merino.

"El momento más emotivo ha sido cuando, puesto el último cuadro (de madera), surge un brazo de adentro... y esa mano surge del interior en señal de haber pasado ya el trance de la muerte a la vida", declaró la ministra Jara.

Edwin Bellido, de 34 años, recordó las duras condiciones que pasaron atrapados bajo la tierra. "Dormíamos sobre el barro, nos tapábamos con plásticos", dijo a la AP.

"Nos desesperamos el primer día cuando un compañero (Javier Tapia) se puso mal, le dieron como cólicos", contó.

Pero en otros momentos dijo que cantaban, corrían para mantenerse en forma pues disponían de un espacio de 50 metros, y hasta bailaban "para pasar el día".

Para Jesús Ccapatinta, de 42 años, el tiempo que pasó bajo tierra fue "un infierno", "un calvario".

La ministra Jara comentó a la prensa que sólo el minero de más edad tuvo algunas dificultades para movilizarse por encontrarse más débil y deshidratado que los demás.

La víspera algunos mineros reportaron males estomacales, que fueron solucionados proporcionándoles antibióticos, dijo la ministra.

El gerente de la Red Asistencial Ica, Fernando León Castañeda, del hospital del seguro social de Ica, informó que los trabajadores presentaban cuadros de deshidratación leve, estrés postraumático y problemas de visión por el encierro, que se prevé se resuelvan gradualmente.

Los mineros quedaron atrapados tras producirse un derrumbe en la mina Cabeza de Negro que había dejado de explotarse formalmente en la década de 1980 tras la violencia desatada en la zona por el grupo rebelde Sendero Luminoso.

Los mineros informales extraen cobre de esa mina usando explosivos, pero Tapia aseguró que el día que quedaron atrapados no hicieron ninguna detonación.

Tapia dijo que trabaja como minero informal desde hace siete meses y que ello le permite obtener ingresos mayores a 1.000 soles al mes (unos 370 dólares).

De acuerdo con el presidente regional, Alonso Navarro Cabanillas, existen alrededor de 30.000 mineros informales que trabajan en Ica, principalmente en las provincias de Nasca y Palpa.

Humala garantizó que el gobierno seguirá combatiendo la minería informal que existe en gran parte de Perú y dijo que había dado instrucciones al Ministerio de Energía y Minas para el cierre definitivo y técnico de la mina.

La minería es el motor económico de Perú y 61% del total de las exportaciones corresponden a ese rubro. Perúes el segundo exportador mundial de cobre y el sexto de oro.