Related Stories

Sea que ella trate con 60 reclusos diciéndole cosas desde detrás de las rejas o con un sospechoso que se niega a colaborar, Raquel Lopez nunca tiene mucho problema para imponer respeto.

Lopez - quien comenzó como subalguacil en el Departamento del Alguacil de Denver, trabajando en la cárcel del condado -- recibió el sobrenombre "Rocky" luego de comenzar a patrullar las calles del Distrito 4 con el Departamento de Policía de Denver.

El sobrenombre surgió de su práctica del boxeo. "No estoy tratando de que me peguen en el rostro, sino que es una buena manera de aliviar tensiones", dijo Lopez. Y también surgió de su actitud cuando debe pasar tiempo con reclusos dentro de las celdas.

"Tengo una piel gruesa", dijo Lopez, 43. "Les digo: No voy a dejar que me intimides. Eso no va a funcionar conmigo".

En estos días, Lopez ha dejado de lado su uniforme para enfrentarse con otro tipo de personajes: los periodistas.

Lopez, quien recientemente fue promovida a detective, es la nueva oficial de información pública, o portavoz, desde marzo pasado, del Departamento de Policía de Denver. Ella es la cuarta latina en ocupar ese puesto y la primera en seis años en hablar español.

Tener una portavoz que habla español es una gran ventaja para el Departamento de Policía de Denver, ya que en esta ciudad el 31 por ciento de la población es de origen hispano, según el censo del 2010.


Advertisement

El carácter de López y su conocimiento de la comunidad la hacen un miembro indispensable del equipo de información pública, dijo Sonny Jackson, el supervisor de Lopez. Lopez creció en Denver y se graduó de la Escuela Secundaria John F. Kennedy en 1987. Luego, al trabajar en la cárcel local, se enteró de los elementos criminales en esta ciudad.

Jackson dijo que se encontró con López hace algunos años y se dio cuenta que ella era la persona necesaria para comunicarse con la comunidad de habla hispana.

"Su trabajo es asombroso", dijo Jackson al hablar del trabajo de Lopez al patrullar las calles de Denver.

Lopez dijo que unos pocos oficiales del Distrito 4 hablan español, algunos mínimamente, por lo que se la llamaba para ayudar con las traducciones cuando había que interrogar a sospechosos, víctimas o testigos.

El Distrito 4, que comprende el área del suroeste de Denver, tiene una significante población latina. Lopez dijo que aprovecha esa oportunidad para comunicarse con las personas monolingües en español, muchos de los cuales tienen miedo de hablar con la policía porque temen ser deportados.

"Siempre los hago sentir cómodos y les digo que tienen sus derechos", dijo Lopez.

Jackson dijo que expresó su interés en que Lopez fuese parte del equipo de información pública, pero el Distrito 4 "no quería perderla".
Al final, es mejor que Lopez sea parte del equipo de información pública ahora, dijo Jackson.

Su promoción llegó cinco meses después de que Robert White asumiese su puesto como jefe de policía en Denver y se comprometiese a responder al problema del uso excesivo de fuerza en su departamento, un problema que ocurrió varias veces en los últimos años.

"Todos estamos aprendiendo al mismo tiempo", dijo Jackson en referencia a los cambios en su departamento. López, expresó Jackson, es "una buena adición" a su equipo.

"Ella se hizo cargo de este puesto como nadie más que yo jamás haya visto", comentó.

Por su parte, Lopez dijo que su nuevo trabajo tiene desafíos.

"Cada vez que hago una entrevista, me siento nerviosa", indicó, especialmente cuando la entrevista es para los medios en español, porque entonces necesita usar su "español profesional".

En el octavo grado, Lopez, que es hija de mexicanos, reprobó español por no saber leer o escribir ese
idioma. Por eso decidió aprenderlo por su cuenta, leyendo libros de la biblioteca y periódicos en español. Y mirando "Plaza Sésamo".

Por eso Lopez es tan exitosa, dijo Socorro Toledo, su madre. Porque siempre está leyendo.

"No creo que yo podría leer tantos libros, pero a ella le encanta", dijo Toledo de la constante afinidad de Lopez por aprender.

Toledo dijo que se sorprendió cuando Lopez anunció que quería ser policía, pero dijo que nunca trató de disuadirla, incluso sabiendo que se trata de un trabajo peligroso.

"Le dije que nunca haga cosas que no la hiciesen feliz o que no le gustasen. No es bueno para una persona hacer lo que no le gusta", declaró Toledo.

"Y yo sé que a ella le gusta" y eso es suficiente, agregó.

Lopez dijo que su hija, de 17 años, nunca tuvo problemas con la profesión de su madre. Pero su hijo, ahora de 22 años, no se sentía contento cuando era adolescente los días que su madre iba a trabajar.

"Mi hijo no estaba felíz. Siempre tenía miedo que yo no regresase a la casa", dijo Lopez. "Ahora entiende todo lo que hice y cuánto me gusta y ahora lo acepta".

Lopez dijo que siempre tuvo en la mente ser oficial de policía desde que estaba en el sexto grado y un policía hizo una presentación en su clase. E incluso sabiendo que el trabajo era peligroso no la detuvo.

"Mi madre no tuvo jamás miedo de nada. Creo que yo comparto esa característica", dijo Lopez.

Toledo dijo que su esposo era un hombre fuerte, pero él falleció hace 25 años y ella tuvo que criar sola a sus cinco hijos.

Por eso, dijo Toledo, Lopez siempre ha sido responsable y muy fuerte.

"Todo el tiempo hace lo que quiere. Si me gusta o no, igual lo va a hacer. Y yo lo respeto", comentó.