MÉXICO - James Hetfield, el vocalista de Metallica, lo advirtió horas antes de iniciar su gira en la Ciudad de México: "Estamos muy concentrados en lo peligroso que es este show, hay cosas volando y muchas cosas sucediendo al mismo tiempo sobre el escenario".

Pocos imaginaban que la legendaria agrupación estadounidense de thrash metal recrearía el sábado una escena ficticia que presentó durante la grabación de "Cunning Stunts" en 1998, cuando en "Enter Sandman" se simula la destrucción total del escenario con pirotecnia y un técnico lo cruza, convertido en una antorcha humana.

"¡Paren, paren!", gritó Hetfield ante el asombro de los poco más de 22.000 fanáticos reunidos en el Palacio de los Deportes. Muchos estaban aterrados: no sabían que todo era parte del show.

Hetfield pidió calma y hasta bromeó un poco tras ver la reacción de asombro de un sector del público.

Así comenzó Metallica su gira por México, entre explosiones, pirotecnia, luces láser, enormes ataúdes móviles con pantallas led y un majestuoso escenario que da vida al espectáculo llamado "El Arsenal Completo" que será plasmado en el DVD en 3D que el cuarteto californiano prepara para celebrar 31 años de carrera.

"Es bueno verlos de nuevo. ¿Nos extrañaron? Nosotros a ustedes también. Estamos de regreso en México para dar estos ocho conciertos", dijo Hetfield al público que cantó a todo pulmón cada uno de los temas que la banda ofreció en su quinta visita al país, aquel con el que sostiene un romance desde 1993, cuando Metallica ofreció cinco históricos conciertos en ese mismo foro.

Tal como lo anticipó el vocalista el sábado, durante un encuentro con la prensa, esta gira revisaría los 31 años de vida de Metallica por lo que el repertorio estaría compuesto por los más grandes éxitos de la banda también integrada por el baterista Lars Ulrich, el guitarrista Kirk Hammett y el bajista Robert Trujillo.

Fiel a la tradición de sus anteriores giras, Metallica inició su presentación con el tema "Ectasy of gold", del famoso compositor italiano Ennio Morricone para la película "The Good, The Bad And The Ugly" ("El Bueno, El Malo y El Feo") como música de fondo, para luego interpretar su clásico "Creeping Death", el tema con el que inauguró oficialmente su show.

La banda sumó a su repertorio las canciones "For Whom the Bell Tolls", "Fuel", "Ride the Lightning", "One", "Cyanide", "The Memory Remains", "Wherever I May Roam" y "Sad But True".

Visiblemente relajados y emocionados por el reencuentro con sus fans, los integrantes de Metallica lograron desatar la euforia entre el público apenas tomaron sus respectivos instrumentos. Robert Trujillo, de origen mexicano, quiso rendir honor a sus raíces y lució un bajo tricolor que simbolizó la bandera mexicana.

Uno de los atractivos que presentó la nueva gira de Metallica fue el imponente escenario con pantallas led sobre el cual aparecieron, en diferentes momentos, algunos símbolos que aluden a los álbumes del grupo, entre los que destacaron los ataúdes del "Death Magnetic" y las emblemáticas cruces de las tumbas de los caídos en la guerra plasmadas en "Master of Puppets".

Doris, la mítica estatua que representa a la libertad y que fue bautizada así por la banda en su disco "...And Justice For All", de 1988, apareció justo en el momento en el que la banda interpretaba el tema que da título al mencionado álbum para luego ser destruida por un grupo de hombres.

Tras la interpretación de "Fade to Black", "Master of Puppets", "Battery", "Nothing Else Matters" y "Enter Sandman", llegó la mítica canción "Seek & Destroy", tema que marcó el cierre definitivo del concierto después de casi dos horas que duró el espectáculo.