CARSON, Calif. - No solamente prometieron una pelea "violenta y sanguinaria", sino que tanto Mike Alvarado como Brandon Ríos ansiosamente la aguardaban.

"Me gusta golpear a la gente en la cara y me gusta que me golpeen", dijo Ríos dias antes del encuentro.

Los dos fuertes luchadores, bien conocidos en la división de peso welter junior, se enfrentaron en el Home Depot Center cerca de Los Ángeles.

Parecia imposible que ambos se siguieran golpeando. Sin embargo, lo hicieron. Se golpearon sin piedad y sin parar hasta que, inesperadamente, Ríos conectó un golpe en el séptimo asalto que le permitió derrotar por nocaut técnico a Alvarado.

El anunciador, Michael Buffer, dijo al presentar a los combatientes que uno de los dos iba a perder el invicto. Ríos ahora tiene un record de 31- 0 -1. Y Alvarado obtuvo su primera derrota para el record de 33 -1.

Parecía que Alvarado lideraba el combate, usando sus golpes para mantener a Ríos a distancia. Pero ambos luchadores se golpearon desde el primer asalto y no se detuvieron.

En la séptima vuelta, Ríos le lanzó un fuerte derechazo a Alvarado, seguidos de dos ganchos de izquierda que dejaron a Alvarado contra las cuerdas. El árbitro, Pat Russell, detuvo el combate a los 1:57.

"Yo todavía estaba entrando en calor. Me sacudió un poco, pero pararon la pelea demasiado temprano.

Me sorprendió. Pero sigo siendo un guerrero", dijo Alvarado.

Russell dijo que detuvo el combate porque "había sido una pelea brutal". "Pensé que (Alvarado) estaba indefenso. Ríos lo seguía golpeando. (Alvarado) no se estaba defendiendo de los golpes. Quise sacarlo del apuro antes de que fuese demasiado tarde".

Hasta ese momento, dos de los jueces daban un empate en 57 puntos, mientras que otro consideraba que Ríos estaba al frente 58-56. Ríos dijo que también quería seguir peleando.

Alvarado conectó 175 golpes, contra 161 golpes de Ríos, aunque Ríos tuvo mejor efectividad.

En el quinto asalto, Alvarado conectó dos golpes hacia arriba, doblando las rodillas de Ríos. Pero Ríos se recuperó y los boxeadores siguieron intercambiando golpes hasta el final de la vuelta. El cronometrista junto al cuadrilátero terminó salpicado con sangre.

Los 7.665 espectadores se levantaron de sus butacas después de cada asalto y se mantuvieron de pie durante el furioso quinto round. Tras su victoria, Ríos corrió por el cuadrilátero y abrazó a su entrenador,
Robert García.

Alvarado era, antes del encuentro, el retador número uno en el ranquin de la WBO y el número tres de la IBF. Ríos subira pero Alvarado puede que se mantenga.

Ríos podría enfrentar el año próximo al ganador de la pelea entre Manny Pacquiao y Juan Manuel Márquez, aunque muchos ya piden la revancha entre Ríos y Alvarado. Ambos dijeron que la aceptarian.