En ocasiones, la vida real interfiere en los partidos que jugamos. Y en otras necesitamos esos juegos para escapar de la vida real.

Después del paso de la supertormenta Sandy y la destrucción que dejó a su paso en el noreste de Estados Unidos, todos los jugadores en el encuentro entre los Steelers de Pittsburgh y los Giants de Nueva York estaban conscientes de eso.

"Hay tantas cosas más importantes que están pasando alrededor de nosotros que lo que hacemos no es tan importante como la vida real", dijo el domingo el quarterback de los Steelers, Ben Roethlisberger, luego de lanzar dos pases de touchdown en un partido en que su equipo remontó para ganar 24-20. "Mis pensamientos y oraciones están con la gente que está padeciendo mucho. Había tantas emociones que no sabía qué esperar. Pero quizá fuimos capaces de distraerlos de sus problemas aunque sea un poco".

Eso es todo lo que buscaban los aficionados locales el domingo: un alivio temporal y los Giants (6-3) lo ofrecieron durante un rato. Pero no pudieron detener a Isaac Redman, que corrió para 147 yardas —una marca personal en su carrera— y un touchdown de una yarda que les dio la victoria con 4:02 por jugarse.

Los Steelers (5-3) tuvieron que superar descuidos inusuales en ellos y luego dominaron la segunda mitad. El equipo llegó horas antes del partido a Nueva Jersey, lo que podría haber causado la falta de concentración.

Pittsburgh tenía el número más bajo en pérdidas de balón en la NFL al empezar el encuentro, pero fue desprolijo con el ovoide y en cobertura de pases. Su cornerback Keenan Lewis sumó 87 yardas en castigos por interferencia y el equipo desperdició buenos regresos de patadas.

El largo día de los Steelers comenzó con un viaje en avión a Nueva Jersey, un recorrido breve al hotel del equipo —no pudieron encontrar suficientes habitaciones para quedarse en el área desde el sábado en la noche, por lo que tuvieron que conseguir un permiso de la liga para llegar el mismo día del encuentro— y de ahí al estadio.

En otro encuentro, las dos intercepciones a Peyton Manning habían puesto a los Broncos en desventaja. El cuatro veces Jugador Más Valioso iba a necesitar otra remontada en el último cuarto para arreglar las cosas.

Nadie lo supera en eso.

Manning mantuvo su foja perfecta ante Cincinnati el domingo al superar esas dos intercepciones con tres pases de touchdown para una victoria por 31-23, la cual le dio otro récord de la NFL que mide el aplomo en momentos de presión.

Su 48ma ofensiva ganadora en un cuarto período en que va perdiendo lo colocó delante de Dan Marino en ese récord de la liga y le mostró a Denver (5-3) que él aún cuenta con esa capacidad cuando el panorama luce negro.

"Es especial en ello", dijo el entrenador John Fox.

Especialmente cuando enfrenta a los Bengals (3-5), que han fracasado todas las veces que han estado ante él. Manning mejoró su foja a 8-0 en su carrera contra Cincinnati, con pases para cuando menos tres touchdowns en cinco de esos partidos.

Las dos intercepciones que sufrió en la segunda mitad —una de ellas en la zona de anotación y ambas por conducto del cornerback Terence Newman— ayudaron a los Bengals a ponerse al frente 20-17 al principio del último cuarto. Ahí es cuando Manning y los Broncos han estado a su mejor nivel.

No le costó trabajo al quarterback superar esos dos tropiezos y crear más momentos ganadores.

"Ya me ha pasado antes", dijo Manning. "Mi papá (Archie) siempre decía que uno tiene que regresar al nivel cero, borrar la jugada de tu mente —una jugada buena o una mala— y pasar a la siguiente". 

"Ese no es el escenario que queríamos. Cada vez que estás de gira y tienes oportunidad de liquidar a un equipo, quieres hacerlo. No quieres darle a un equipo un poco de vida, que es lo que hicimos", agregó.

A fin de cuentas, no importó. Denver ha superado a sus rivales 103-23 en el último cuarto, el mayor diferencial de puntos en la liga.

"No hay pánico", dijo el receptor Brandon Stokley. "Eso es a lo que se dedica este equipo".

Desde luego, a los Bengals les dolió.

"Perder es malo", dijo su entrenador Marvin Lewis. "Hemos perdido cuatro partidos seguidos y nos espera un duro camino por recorrer".

En otros resultados del día, Green Bay venció 31-17 a Arizona; Chicago 51-20 a Tennessee; Houston 21-9 a Buffalo; Carolina 21-13 a Washington; Detroit 31-14 a Jacksonville; Baltimore 25-15 a Cleveland; Indianápolis 23-20 a Miami; Seattle 30-20 a Minnesota, Tampa Bay 42-32 a Oakland y Atlanta 19-13 a Dallas.