DENVER, Colorado - Varios clubes para fumar marihuana con fines recreativos fueron inaugurados el lunes en Colorado, menos de un mes después de que el gobernador estatal promulgara una enmienda constitucional que autoriza el consumo de la yerba en esa modalidad.

Entre música de reggae y luces estroboscópicas como de discoteca, el Club 64 tenía inscritas unas 200 personas y entró en funcionamiento por la tarde en una zona industrial al norte del centro de Denver.

El grupo abrió menos de 24 horas después de que sus organizadores anunciaran que la entrada costaría 29,99 dólares y que cada quien debía traer su propia marihuana.

Este y otro colectivo en Colorado, al parecer, fueron los primeros de su tipo en abrir con carácter de legales en Estados Unidos.

Los miembros del Club 64 encendieron sus pipas especiales de vidrio para fumar la yerba, intercambiaron abrazos antes de la puesta del sol y recibieron juntos el año nuevo.

"¡Miren nada más!", exclamó Chloe Villano con voz emocionada a propósito de la apertura del club que ella ayudó a integrar el fin de semana.

"Teníamos mucho miedo porque no queríamos que fuera a ser una locura. ¡Pero es la locura! La gente quiere esto", agregó.

La enmienda en Colorado prohíbe fumar marihuana en público y las leyes antitabaco al parecer también lo prohíbe en lugares cerrados.

Sin embargo, el abogado del Club 64, Robert Corry, que cortó a las 4:20 el listón del nuevo club, dijo que es permisible fumar marihuana en este tipo de lugares privados porque los mismos no venden la yerba, ni alimentos ni bebidas.

Villano, dueña del club, dijo que éste se reunirá cada mes en un lugar diferente y los miembros deben pagar 29,99 dólares cada vez que asistan al evento.

El lunes, el club se reunió en una tienda de ropa de fibras de cáñamo cerca del centro. Las sudaderas con capucha y las mochilas fueron echadas a un rincón. En el área principal se colocaron algunas mesas pequeñas cerca de una pantalla en la que se proyectaba la película cómica "The Big Lebowski".

Desde una barra decorada con luces navideñas azules se distribuían gaseosas y los bocadillos oficiales del Club 64: Goldfish y Cheetos.

Los bocadillos se debieron a la advertencia que hizo el gobernador de Colorado, John Hickenlooper, a los consumidores de marihuana la noche de la votación sobre la yerba: "No abran muy rápido sus Cheetos ni sus Goldfish". El Club 64 tomó su nombre del número de la enmienda.

Según el periódico Denver Post, un club similar abrió el lunes en la mañana en la pequeña localidad de Del Norte, en el sur de Colorado.

Corry dijo que los clubes están dirigidos para personas que no pueden fumar marihuana en casa debido a las normativas locales o debido a las amenazas de los caseros de echarlos del lugars.

"(El club) es sólo un lugar para que los adultos ejerzan juntos sus derechos constitucionales", dijo Corry. "Aquí no vendemos marihuana", apuntó.