Colombian national team fans celebrate after winning the FIFA World Cup football match against Ivory Coast by 2 -1,  in Medellin, Antioquia department,
Colombian national team fans celebrate after winning the FIFA World Cup football match against Ivory Coast by 2 -1, in Medellin, Antioquia department, Colombia on June 19, 2014. AFP PHOTO/Raul ARBOLEDA (Photo credit should read RAUL ARBOLEDA/AFP/Getty Images) (RAUL ARBOLEDA)

BOGOTA, Colombia (AP) - La fiesta no se detiene en Colombia, un país conocido por la cumbia, el vallenato, la salsa, y por sus largas parrandas de acordeón. Tanto así que su Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, dijo alguna vez que no podía haber una reunión de más de un puñado de colombianos que no terminara en celebración.

Esta vez la fiesta arrancó hace unas semanas cuando Nairo Quintana y Rigoberto Urán se apoderaron de los dos primeros lugares en el Giro de Italia, hazaña sin precedentes en el ciclismo latinoamericano. Luego siguió con los triunfos de la selección colombiana ante Grecia (3-0) el sábado y Costa de Marfil (2-1) el jueves.

Colombia domina el Grupo C y por segunda ocasión en su historia superó la ronda inicial.

Pero el alentador panorama lo mancha la violencia en las celebraciones de las victorias del equipo nacional.

La alcaldía de Bogotá confirmó 11 muertos en la capital, 107 heridos y más de 3.200 riñas callejeras entre el sábado y la madrugada del domingo, luego de que Colombia venciera a Grecia.

El cumpleaños 68 de la fundación del popular equipo bogotano, Millonarios, paralizó el miércoles importantes sectores de la ciudad y el número de heridos llegó a 42 y de retenidos a 250.

Los vándalos causaron daños a 11 autobuses de servicio público y uno de los vehículos fue controlado más de una hora por los fanáticos: el conductor, con un cuchillo al cuello, no pudo detenerse en 15 estaciones y solo lo hizo cuando encontró en el camino un pequeño tanque de la policía.


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El alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, calificó la acción como un secuestro y decretó la prohibición de vender licor durante y luego del partido entre Colombia-Costa de Marfil celebrado del jueves.

No hubo muertos como en el fin de semana pero la policía, en medio de una relativa calma, reportó diez heridos, entre ellos dos policías y un bombero, y más de un centenar de retenidos.

Colombia soccer fans cheer during their team’s World Cup game against Greece in Bogota, Colombia, Saturday, June 14, 2014. Colombia defeated Greece
Colombia soccer fans cheer during their team's World Cup game against Greece in Bogota, Colombia, Saturday, June 14, 2014. Colombia defeated Greece 3-0. (AP Photo/Javier Galeano) (Javier Galeano)

La custodia de los sectores neurálgicos de la capital colombiana estuvo a cargo de 7.000 policías. Se decretó la alerta en hospitales y clínicas, la prohibición del porte de armas blancas y de fuego, y los controles de alcoholemia a los conductores en las calles.

La situación fue diferente en Cali, al occidente del país, dónde no rigió la restricción de venta de licor, donde murió una niña de 14 años tras ser alcanzada en la cabeza por una bala perdida durante un enfrentamiento entre pandilleros en medio de la celebración.

Otras dos personas fueron heridas el jueves por proyectiles y permanecen en un hospital.

La restricción en el consumo de licor en Bogotá generó la protesta de diferentes sectores del comercio y de propietarios de bares, discotecas y restaurantes. El viernes dijeron que perdieron el equivalente a unos cinco millones de dólares.

Pese a las quejas del comercio, la alcaldía estudiaba el viernes la posibilidad de implantar la prohibición de vender licor cuando Colombia enfrente a Japón el martes, día que culminen los juegos del Grupo C del Mundial.

Petro consideró eficaz la restricción al consumo y venta de licor así como la prohibición de lanzar harina, espuma, agua y confeti.

"Recuerden que la harina trae riñas y la riñas trae muertos", dijo el alcalde.