BARCELONA, España—Habían transcurrido unos 20 minutos del partido más reciente entre los dos mayores rivales de la liga española, cuando buena parte de los 98.000 espectadores en el graderío del Camp Nou comenzó a entonar a coro un grito ensordecedor. "¡Independencia!", cantaron al unísono decenas de miles de catalanes, en el corazón de su movimiento separatista.

Más que nunca, el club Barcelona está haciendo honor a su eslogan. Representa "más que un club" para esta rica comunidad del noreste de España. Aquí, la crisis económica española ha dado nuevos bríos al ánimo independentista.

Enric Pujol, abonado del club Barcelona durante toda su vida, asistió al Camp Nou para el encuentro de este mes contra el Real Madrid, el conjunto que para muchos catalanes representa los intereses de la capital española. Con su camiseta azul y grana, Pujol agitó en el graderío una de cientos de banderas independentistas, conocidas como "esteladas", pues cuentan con una estrella blanca, sobre un triángulo azul, que se agregan a la enseña amarilla y roja de la comunidad.

"Fue una emoción muy bella ver el Camp Nou así", dijo Pujol. "Barsa es más que un club, por los valores que transmite. Se vincula con la cultura catalana. En ese sentido, es un club y una institución social que sirve como nuestra bandera".

El Barsa se ha considerado un bastión de la identidad catalana desde las tres décadas de dictadura. En aquellos años, los oriundos de la región no podían hablar, enseñar o publicar abiertamente en catalán. El escritor barcelonés Manuel Vázquez Montalbán consideró que el club de fútbol era el "ejército desarmado simbólico de Cataluña".

El clásico Barsa-Real Madrid es uno de los sucesos con más televidentes en el mundo, unos 400 millones en 30 países. Pero las paciones locales se intensifican particularmente.

En España, donde el fútbol tiene profundas connotaciones políticas y culturales, muchos consideran que los choques entre los dos clubes más exitosos del país simbolizan la batalla entre la adinerada Cataluña y el gobierno central en Madrid. Si el Barsa es símbolo del nacionalismo catalán, el Real Madrid resulta emblemático de la España unificada.

"Mira, la verdad es que, desde la Guerra Civil, siempre ha habido tensión en España", dijo Pujol, quien añadió que los demás españoles no los ven a ellos como compatriotas, sino como catalanes.

Antes del puntapié inicial de cualquier clásico en el Camp Nou, el público local suele recibir a los jugadores del Madrid formando un gran mosaico de franjas azul-grana, al sostener en lo alto innumerables cartones de esos colores. Este año, por primera vez, levantaron tarjetones que formaban la señera de Cataluña, con barras rojas y amarillas, en un explícito mensaje nacionalista.

El Barcelona ha dicho que no puede confirmar ni desmentir los reportes de que su uniforme de visitante para la próxima campaña estará inspirado en la señera.

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El periodista de la AP, Jorge Sáinz, contribuyó con este despacho desde Madrid.