BARCELONA, España—Con su victoria por 3-1 sobre el Celta de Vigo este sábado, el Barcelona de Tito Vilanova firmó el mejor inicio de su historia y se distanció del Atlético de Madrid en la cima de la clasificación de la liga española de fútbol.

El equipo entrenado por el argentino Diego Simeone no pudo igualar la gesta de los azulgranas con el mejor arranque rojiblanco y cayó al cierre de la décima fecha por 2-0 en cancha del Valencia, perdiendo su invicto en la temporada con ocho triunfos consecutivos y quedando segundo con 25 puntos, tres menos que el líder Barsa. Tantos de Roberto Soldado a los 20 minutos y del paraguayo Nelson Valdez en los descuentos le dieron al cuadro de Mauricio Pellegrino, al séptimo puesto.

El campeón Real Madrid sí pudo seguir la estela azulgrana con una goleada por 4-0 sobre el Zaragoza que le deja a las mismas ocho unidades de desventaja con que inició la jornada pero en tercer lugar, tras el revés del Málaga ante el Rayo por 2-1.

Con su noveno triunfo fruto de los goles del brasileño Adriano (21), David Villa (26) y Jordi Alba (61), el Barsa pulverizó el récord del club que databa de la temporada 1997-98. El astro argentino Lionel Messi, que celebró el sábado el nacimiento de su primer hijo, se quedó sin marcar y Mario Bermejo (24) descontó por el Celta.

La victoria madridista ante un Zaragoza que venía de ganar tres partidos consecutivos destiló sabor argentino, pues decidieron las dianas de Gonzalo Higuaín (23) y Angel Di María (25), más otros dos en los descuentos de Michael Essien y Luka Modric.

En tónica ya habitual en la temporada, el Barsa jugó sin defensas puros ante el Celta y avisó con un tiro alto de Andrés Iniesta y una fallida escapada de Messi antes de cobrar ventaja en un centro de Pedro Rodríguez rematado por Adriano.

Pero el Celta tardó poco en nivelar, fruto de una contra vertiginosa que inició en Michael Krohn-Dehli y siguió con un disparo de Alex López que fue rechazado a pies de Bermejo, goleador a placer.

La fragilidad defensiva local se vio ampliamente compensada con la creatividad ofensiva que manufacturó el 2-1: una combinación para enmarcar entre Iniesta y Villa, quien dejó de tacón y remachó a gol el servicio del manchego, hábil en el desborde sobre la línea de fondo.

Nada más iniciar la segunda mitad, Iago Aspas metió el susto en el cuerpo de la afición azulgrana con un toque sutil que esquivó el arco de Valdés por bien poco, pero el Barsa decantó la balanza con el tercero de Alba, en claro fuera de juego tras otro tacón de Villa.

"Estoy contento con el récord. Habrá que alargarlo", declaró Vilanova, quien aseguró que Messi estaba "bien" pese a un golpe pero se mostró preocupado por la lesión de Adriano. "Volvemos a tener problemas en defensa. Espero que (Gerard) Piqué pueda jugar pronto".

El bello gol de Soldado, en impresionante volea esquinada de un balón bombeado, iluminó una primera parte marcada por dos incidentes en el Valencia-Atlético: una aparatosa brecha en la cabeza del colombiano Radamel Falcao por pisotón involuntario de Soldado y la expulsión de Pellegrino.

La segunda fue aún más brusca y ofuscada, cobrándose la expulsión del local Ricardo Costa y el tanto de Valdez, sorteando al arquero.

"Han dado todo y mis jugadores se van con la cabeza tranquila. Han hecho un gran partido. El Valencia aprovecho un descuido y marcó un gran gol", resumió Simeone, mientras Pellegrino felicitó a sus hombres: "No fue muy vistoso pero jugamos con inteligencia y controlamos a sus delanteros. Fue un gran triunfo para nosotros".

Helder Postiga gozó de la primera ocasión visitante en el Madrid-Zaragoza, pero su derechazo se estrelló en el cuerpo de Iker Casillas y, del 1-0 para el cuadro aragonés se pasó a ventaja local cuando Higuaín remachó en boca de gol un rechace de Roberto Jiménez a cabezazo de Raúl Albiol. 

El segundo tanto madridista tardó poco en llegar y se lo inventó Di María con un doble zurdazo desde la derecha: el primer latigazo lo atajó Roberto, pero no la réplica, instintiva y letal, del argentino.

El Madrid siguió mandando sin convicción en la segunda mitad, en que Casillas tuvo que volar para evitar que Víctor Rodríguez recortara en un disparo con parábola, el travesaño repelió un cañonazo de José Mari Martín y el árbitro anuló injustamente un gol a Postiga por fuera de juego.

Tras otro zapatazo a la madera de Cristiano, el castigo al cuadro maño se amplió con los tantos finales de Esien y Modric.

"Podemos y debemos jugar mejor, pero lo importante es ganar", zanjó el timonel madridista José Mourinho.

En Málaga, dos goles de Francisco Medina "Piti" (11 y 60) neutralizaron por el Rayo el del argentino Martín Demichelis (49) por el equipo del chileno Manuel Pellegrini, que empeoró su foja a 11 victorias, tres empates y dos derrotas en todas las competiciones, aunque sigue ocupando puestos europeos.

"No hicimos un buen partido, pero tampoco tuvimos fortuna en una semana complicada", esgrimió Pellegrini.