MEXICO—Mientras la Fórmula Uno no regrese a México, el Gran Premio de Estados Unidos en Austin es lo más cercano a correr en su país para Sergio Pérez y el piloto mexicano espera que la proximidad le ayude a salir de la mala racha en la que se encuentra.

Austin está localizada a unos 400 kilómetros al norte de la frontera y desde Guadalajara, ciudad natal de Pérez, el viaje en avión dura un par de horas aproximadamente.

"Desde que tenía 14 años, nunca había corrido en México", dijo Pérez el miércoles en una rueda de prensa en Ciudad de México. "Va a ser un Gran Premio, especial por estar cerca de mi gente, la mayoría de mi familia estará ahí. Mi mamá, mi abuela, mis amigos...mucha gente especial para mí. Además habrá mucho mexicano y será un evento muy especial".

México ha sido anfitrión de 11 Grandes Premios, pero no alberga desde 1992.

El que se disputará en Austin, el 18 de noviembre, será la penúltima prueba de la temporada.

"Son pistas inciertas. Conozco un poco de Austin, sé que tiene rectas largas y es un poco incierto que tan bien puedo estar", agregó Pérez, el quinto mexicano en la historia en correr en la máxima categoría del automovilismo. "Pero el año ha sido así, hay pistas donde esperaba andar bien y no fue así"

Pérez, de 22 años de edad, lleva un par de temporadas en la F1 con el equipo Sauber, pero a finales de septiembre pactó para ser el nuevo piloto de la escudería McLaren.

El mexicano, que tiene 66 puntos y es décimo en el campeonato de pilotos del 2012, no ha podido sumar unidades desde que firmó con McLaren.

"Es fácil que se creen historias, que porque estoy en McLaren ya no me importa Suaber, pero no es así, los resultados no se han dado por diferentes motivos. Sauber me importa y lo estoy dando todo. Esos errores se han dado porque estoy corriendo en el límite tratando de hacerlo lo mejor", añadió Pérez. "Acabo de firmar con la mejor escudería del mundo y es normal que se critique".

En McLaren, Pérez relevará a Lewis Hamilton, quien pasó a Mercedes.

"El próximo año el objetivo es diferente, ya vamos a llegar a pensar en ganar carreras, en pelear el campeonato. La mentalidad cambia y corres de manera distinta", reconoció Pérez, quien busca ser el primer mexicano en terminar entre los 10 mejores en un mundial desde que Héctor Rebaque lo consiguió en 1981.

En la rueda de prensa, el piloto presentó su fundación, que el miércoles por la noche realizó su primer evento en el que subastó artículos de F1 para recaudar fondos para diversas causas sociales.

"Me encantaría cambiarle la vida a muchas personas, especialmente a los niños, Yo soy afortunado de ser quien soy y estar donde estoy y la mejor forma de agradecerlo es ayudando", dijo Pérez.

Entre las objetos que se subastaron están unos zapatos del alemán Sebastian Vettel, unos guantes del español Pedro de la Rosa y una camisa de Michael Schumacher.

A la subasta acudió el presidente de México, Felipe Calderón, entre otras personalidades.