BOGOTA, Colombia—José Pekerman pidió el respaldo nacional para la selección de Colombia y dejar fuera supuestos factores de desestabilización.

El técnico reprochó el presunto trato de "informantes" de cuestiones "secretas inexistentes" que reciben los futbolistas, pero se abstuvo de profundizar al respecto.

El estratega argentino visualiza a Colombia en Brasil 2014 y tiene sólidas razones para ello: Un balance positivo de la gestión con seis victorias —dos de ellas en partidos amistosos—, un empate y una derrota.

"Vamos a clasificar... Sí, sí lo creo. Tenemos un buen esquema. Un esquema (de trabajo) que nos permite afirmarlo", dijo en entrevista conjunta con periodistas de la revista Semana, de Caracol Radio y de los diarios El Tiempo y El Espectador de Bogotá.

Pekerman falló a su costumbre de hablar con los medios solamente en conferencias previas y posteriores a los encuentros, y aceptó exponer su perspectiva en Nueva Jersey, donde Colombia igualó 1-1 el miércoles ante Brasil en partido de fogueo.

Los puntos de vista del hombre que transformó al combinado colombiano en una temible fuerza comenzaron a revelarse el domingo.

"La selección necesita el apoyo de toda la nación, sin excepciones. El país tiene que aglutinarse fervorosamente en torno a ella", sostuvo. Pekerman no ocultó su malestar por quienes presuntamente "crean desestabilización".

"La selección tiene que ser protegida por toda la nación", exigió.

Pekerman tomó el timón del equipo antes de la quinta fecha, y la victoria de 1-0 con Perú en Lima y la derrota por el mismo resultado frente a Ecuador en Quito lo dejaron mal parado. La crítica fue implacable.

Todo cambió con los triunfos consecutivos ante Uruguay, Chile y Paraguay, la victoria en amistoso con Camerún y la buena exhibición ante Brasil.

Los elogios ahora abundan, los logros convirtieron a Pekerman en un gran personaje.

"Yo no tengo una varita mágica. Esto ha sido cuestión de muchos factores unidos: Un gran desempeño de los jugadores, un esquema de trabajo, disciplina, preparación, pero sobre todo pasión. El fútbol tiene que entenderse y jugarse así, con voluntad, con fuerza, con decisión, con ganas, con amor, con toda la pasión posible", subrayó.

Colombia escaló al tercer puesto en las eliminatorias de Sudamérica con 16 puntos, uno menos que Ecuador y a cuatro de Argentina.

Pekerman resaltó el fino trato al balón de parte de los futbolistas colombianos y la rapidez de los seleccionados para asimilar sus instrucciones.

Radamel Falcao, James Rodríguez y Juan Guillermo Cuadrado son claves en el plantel que diseñó pacientemente.

El futbolista colombiano "sabe manejar el balón, lo sabe conducir y tiene vocación atacante. Aprende rápidamente y ejecuta con inteligencia", indicó el técnico.

Pekerman, de 63 años, detectó, en medio de las virtudes de los futbolistas, ciertas carencias en la organización.

"Le hace falta estructuración. No es conveniente la venta permanente de jugadores al exterior. Observe que todos los jugadores que hemos convocado, con excepción de uno o dos, juegan en el exterior. Con una adecuada estructuración, que debe nacer en las divisiones inferiores, Colombia podría elevar muchísimo la calidad de su fútbol en el nivel de clubes", concluyó.