MEXICO—Con la eliminación ante León en los cuartos de final del torneo Apertura mexicano se desvanecieron las esperanzas de Cruz Azul de romper una sequía de campeonatos que está por sumar 15 años.

A diferencia de otras eliminaciones, la del sábado fue sin drama, porque los Esmeraldas no dieron oportunidad de que así fuera al imponerse 3-0 y con un global de 4-2.

"Ni siquiera hubo molestia porque el León nos superó... Simplemente no pudimos hacer nuestro juego porque no nos dejaron", dijo el entrenador de los celestes, Guillermo Vázquez.

Cruz Azul, uno de los cuatro equipos llamados grandes en México, no es campeón desde el Invierno 1997.

Vázquez, quien fue campeón con los Pumas apenas el año pasado, llegó al equipo esta temporada cuando la directiva optó por un cambio en los controles y no le renovó el convenio al veterano Enrique Meza.

Además de Vázquez, Cruz Azul firmó al zaguero colombiano Luis Amaranto Perea, quien llegó procedente del Atlético de Madrid, al delantero argentino Mariano Pavone, y "repatrió" al volante Pablo Barrera, un seleccionado mexicano que militaba en el Zaragoza, con el fin de redondear un plantel que en los últimos años había coqueteado con un campeonato de liga y dos de CONCACAF.

Cruz Azul terminó la temporada regular como sexto en la clasificación y con la solidez de un plantel que además incluye a los seleccionados nacionales Javier Aquino, Jesús Corona y Gerardo Torrado; además, por contar con experimentados jugadores como el argentino Christian Giménez, se pensaba que podrían pelear por el título.

Pero el sueño acabó pronto.

"Duele mucho por la gente, por los muchachos porque cada seis meses la ilusión de la gente, de las familias y de nosotros se nos va, es complicado y muy difícil", dijo Giménez. "Quiero mucho al club y estos golpes son durísimos, hay que tranquilizarnos y pensar qué va a pasar".

En el lapso desde que su último campeonato, Cruz Azul ha perdido siete finales —cuatro de liga, dos de Liga de Campeones de la CONCACAF y una de Copa Libertadores.

"No podemos hacernos responsable de los 15 años, nosotros somos responsables de este campeonato", dijo Perea. "Hemos fracasado y la verdad lo sentimos mucho porque el campeonato era la ilusión de los aficionados y nuestra".

Como ha sido desde hace 15 años, Cruz Azul termina una temporada en medio de interrogantes y buscando encontrar los remedios para terminar con la sequía.

"Ya son muchos años de que la gente está esperando una alegría, pero esto puede venir en cualquier momento, nosotros mientras estemos aquí vamos a pelear", concluyó Vázquez.

La próxima pelea será en el Clausura 2013.