BARCELONA, España—La lesión del astro argentino Lionel Messi en el partido contra el Benfica tiene en vilo al Barcelona de cara a su próximo enfrentamiento contra el Betis por la 15ta fecha de la liga española de fútbol.

"La Pulga" hizo saltar las alarmas el miércoles en el último choque de la fase de grupos de la Liga de Campeones de Europa, al entrar de suplente y caer dolorido a los 79 minutos. Abandonó la cancha en camilla ante la conmoción de los aficionados azulgranas.

Pero las pruebas médicas posteriores descartaron una lesión grave del rosarino, al que se diagnosticó "una contusión ósea en la cara externa de la rodilla izquierda", según el comunicado oficial del club. Así, el Barcelona queda pendiente de la "evolución clínica" de Messi, para determinar si estará en la nómina del domingo.

"Me encuentro bien, mucho mejor que ayer. Afortunadamente solo fue un golpe, pero no sé si podré jugar ante el Betis", declaró el astro argentino el jueves en un acto de un patrocinador del Barsa. "Pensé que era la última pelota que iba a tocar en mucho tiempo y aun así intenté pegarle un último tiro para meter gol. Me temí lo peor por el dolor y lo que podría llegar a ser".

El argentino sigue teniendo en la mira el récord de goles en un año calendario, del alemán Gerd Mueller, quien acumuló 85 dianas en 1972. En el momento de caer lesionado, el "10" azulgrana sumaba 84 en 2012 y, de jugar en el coloso bético, le restarían cuatro partidos antes del cambio de año para igualar o batir la marca.

"Sería algo muy lindo por la estadística y porque hace muchos años que dura y estamos muy cerquita. Lo intentaremos. Pero no me preocupa. Si llega bien y, si no, no pasa nada", comentó Messi.

Quitando el sobresalto por "La Pulga", el Barsa viaja a Sevilla con la tranquilidad que le otorgan sus seis puntos de ventaja sobre el segundo de la tabla, el Atlético de Madrid, y 11 respecto al vigente campeón, el Real Madrid.

Superado el primer tercio del campeonato, los azulgranas han firmado el mejor arranque de la historia con 13 victorias y un empate que les valen 40 unidades. El equipo de Tito Vilanova es el único invicto y, con la clasificación para la siguiente ronda de la Champions sellada, centrará sus esfuerzos en seguir ampliando distancia en la competición doméstica.

El Madrid evitó quedar aún más descolgado la pasada fecha, al imponerse en el clásico capitalino contra el Atlético. Pero la semana no ha sido plácida en la "Casa Blanca", donde crece el descontento por las salidas de tono del entrenador, José Mourinho, del que se dice no seguirá la próxima campaña.

El aparente desencuentro con el presidente Florentino Pérez y parte del plantel amenaza con restar impulso al equipo madridista, que aspira a iniciar su remontada en cancha del Valladolid el sábado.

Las esperanzas pasan por convalidar el calendario con un triunfo que ponga presión al Barsa, que jugará 25 horas más tarde en la misma cancha donde el equipo de Mourinho cayó hace dos fechas. Pero el Valladolid se antoja un equipo-trampa: pese a su condición de recién ascendido, marcha séptimo jugando buen fútbol, y el técnico portugués deberá volver a improvisar en el lateral tras la lesión de Fabio Coentrao.

Otros dos equipos en ascenso, el Getafe y la Real Sociedad, abrirán la programación sabatina en duelo directo por los puestos europeos. La Real es fuerte en su feudo, pero mantiene la duda del ariete uruguayo Diego Ifrán por problemas físicos.

El Málaga del chileno Manuel Pellegrini recibe al Granada, antepenúltimo, sin el lesionado Jeremy Toulalan y con el objetivo de recuperar la cuarta plaza perdida la fecha anterior, mientras que el Valencia inicia su nueva andadura tras la destitución del argentino Mauricio Pellegrino en cancha de Osasuna, ya con Ernesto Valverde al timón. 

Levante y Mallorca abrirán la programación dominical, que también presenta ocasión al Atlético de enderezar su camino ante el Deportivo La Coruña. El mejor inicio de la historia del club debe servir de motivación al conjunto del argentino Diego Simeone en su afán por seguir dando caza al Barsa, al que se medirá en la siguiente fecha en el Camp Nou.

El Athletic de Bilbao sigue en estado de crispación permanente ante la visita del Celta de Vigo, y la afición vizcaína volverá a pasar juicio sobre el goleador Fernando Llorente, quien anunció su marcha al término de la temporada.

El mexicano Javier Aguirre dirigirá su primer partido ante la afición del colista Espanyol, que abre la fecha el viernes contra el Sevilla.

"La salvación pasa por ganar en casa y tenemos mucho que mejorar, sobre todo en ataque. Es una final", advirtió el técnico, cuyo ex equipo, el Zaragoza, visita el lunes al Rayo Vallecano.