CLEVELAND, Ohio, EE.UU.—La sonrisa del pelotero Nick Swisher era más amplia y animada que la del Jefe Wahoo estampada en la gorra de su nuevo equipo.

Swisher está de vuelta en Ohio, en casa, de donde salió a las Grandes Ligas.

"Este es el lugar para mí", dijo el jardinero. "Todos los caminos llevan a Cleveland", agregó.

Swisher, quien vistió el uniforme a rayas de los Yanquis en las últimas cuatro temporadas, fue presentado el jueves por los Indios de Cleveland.

Los Indios aprovecharon las profundas raíces del agente libre en Ohio para traerlo y la concedieron un contrato de cuatro campañas por 56 millones de dólares que incluye una opción para una quinta temporada vinculada con sus salidas al plato.

Después de que el jugador pasara un examen físico y firmara el contrato más jugoso en la historia de los Indios, Swisher recibió su jersey con el número 33. Podrá dormir con él, si quiere.

Swisher no podía contener las sonrisas y las carcajadas desde el instante mismo en que se encaminaba hacia la sala de prensa en el Progressive Field, acompañado de un grupo grande de parientes y amigos.

"No puedo evitarlo, amigos", dijo, mientras agitaba la cabeza. "Es increíble. Ni en un millón de años habría pensado que estaría en esta posición. Desde niño uno sueña con jugar en las Grandes Ligas, pero nunca soñé que estaría en esta posición. Es un momento asombroso para mi familia y para mí", añadió.

Swisher, de 32 años, nació en Columbus y asistió a la Universidad Estatal de Ohio. El jugador no ocultó su entusiasmo de jugar con los Indios, que lo convencieron de que podía reforzarlos y quizá convertirlos de nuevo en candidatos anuales al título de la División Central de la Liga Americana.

Después de que transfirieran en diciembre a Shin-Soo Choo, los Indios estaban desesperados por traer a un jardinero derecho de eficacia comprobada.

Los Indios buscaron recientemente a Shane Victorino, pero como él firmó contrato con Boston, voltearon su atención a Swisher, quien terminó su campaña anterior —la cuarta con los Yanquis de Nueva York— con promedio de bateo de .272, 24 jonrones y 93 carreras remolcadas.