MELBOURNE, Australia—La novedad de ser el primer hombre británico que gana un título de Grand Slam es cosa del pasado, y ahora Andy Murray encara la realidad de ser campeón de un major rumbo al Abierto de Australia.

Ese es uno de los motivos por el que Murray decidió mantener a Ivan Lendl como su entrenador.

El triunfo de Murray en septiembre en el Abierto de Estados Unidos fue poco después de conquistar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres, donde venía de perder la final de Wimbledon frente a Roger Federer.

El escocés de 25 años dijo que esos fueron los tres meses más intensos de su vida. Ya tuvo tiempo de festejar el éxito y asimilar su importancia, y ahora está a días de disputar su primer Grand Slam desde entonces, en el escenario donde ha perdido dos veces la final.

"Obviamente en los últimos años estaba cerca, pero nunca podía superar la última valla", dijo sobre sus cuatro fracasos previos en finales de Grand Slam. "Fuese por algo mental, fuese por cosas en mi forma de jugar que tenía que mejorar, cosas físicas... ¿quién sabe?".

"Pero ahora que lo logré, espero que cuando vuelva a estar en esas situaciones pueda manejarlas mejor y tenga menos presión, lo que obviamente me ayudará a jugar mejor".

Los principales obstáculos para que Murray gane su segundo trofeo de Grand Slam siguen siendo Novak Djokovic, el número uno del mundo que busca su tercera título consecutivo en Australia, y Roger Federer, el segundo del ranking que tiene cuatro coronas en Melbourne entre sus 17 títulos de majors.

Murray quedó en el mismo cuadro que Federer en el sorteo del viernes, lo que significa que podrían toparse en las semifinales.

Djokovic está en el otro lado del cuadro y tiene un camino más favorable rumbo a la final. Sin la presencia del lesionado Rafael Nadal, el español David Ferrer ocupa el cuarto puesto en la preclasificados y asoma como el oponente del serbio en las semifinales.

Serena Williams ha ganado cinco veces el Abierto de Australia, más que cualquier otra mujer en la era de los Abiertos, y con 35 victorias en sus 36 últimos partidos es la favorita en Melbourne. En 2012 conquistó Wimbledon, los Juegos Olímpicos, el Abierto de Estados Unidos y el Campeonato de la WTA, y la semana pasada ganó en Brisbane.

La estadounidense no es la cabeza de serie entres las mujeres, ya que ese honor corresponde a la campeona defensora Victoria Azarenka, quien venció a Maria Sharapova en la final del año pasado. Azarenka probablemente tendrá que vencer a Williams si quiere llegar a la final, ya que están en el mismo lado del cuadro.

En temporadas recientes, Murray llegaba a Australia para comenzar la temporada respondiendo las mismas preguntas sobre la sequía de los tenistas británicos en los Grand Slams, que se remontaba al último major de Fred Perry en 1936.

Pero ya no. Desde que Lendl se convirtió en su entrenador en estas fechas el año pasado, han trabajado para refinar su juego. La leyenda checa perdió sus cuatro primeras finales de Grand Slam antes de ganar ocho majors.

Así que Murray confía que los consejos de Lendl seguirán ayudándolo.

"Tener a alguien como Ivan conmigo, alguien que pasó por algo similar, obviamente me ha ayudado", apuntó Murray. "Me ha dado consejos sobre cómo lidiar con ciertas cosas que pasan cuando ganas torneos importantes".

Murray dijo que es difícil describir en pocas palabras la diferencia que Lendl ha marcado en su forma de jugar.

"Hemos trabajado en algunos detalles técnicos, en algunas cosas mentales, y obviamente en algunas cosas tácticas", resumió. "Pero él trata de mantener las cosas bastante sencillas y de no complicarlas demasiado. Creo que eso es algo con lo que he tenido problemas, especialmente al principio de mi carrera".

Federer cree que Djokovic es el favorito en Melbourne Park, donde el serbio ganó los dos últimos años.

"Probablemente ha sido el mejor jugador en canchas rápidas en los dos últimos años, aunque Murray ganó el Abierto de Estados Unidos", opinó el astro suizo. "Andy Murray está jugando fabuloso, y seguirá mejorando en los próximos años".

Djokovic perdió ante el australiano Bernard Tomic la semana pasada en un torneo de fogueo, pero se tomará el Abierto mucho más en serio.

"Es un gran reto", indicó. "Me encanta el Abierto de Australia. En esa cancha tengo los mejores recuerdos de mi carrera".

"Me gusta la cancha dura, me gustan las condiciones y por supuesto que voy por el trofeo. Tengo grandes metas para mí, pero sin duda estoy consciente que será muy difícil".

Recordó que al ganar el Abierto de Estados Unidos el año pasado, Murray se metió "a este grupos de jugadores que son candidatos serios para ganar el Abierto de Australia".

Federer cambió sus preparativos y no jugó torneos de fogueo en 2013.

"Confío en tener un buen Abierto de Australia si estoy mentalmente fresco, lo que siento que estoy, y si estoy bien físicamente, lo cual estoy", expresó. "Creo que será emocionante. Tuvimos cuatro campeones distintos de Grand Slam el año pasado, y todos parecen estar en grandes condiciones. No hay nadie que no esté jugando bien, excepto Rafa, quien obviamente no va a jugar".

"Nunca he jugado un Abierto de Australia malo, así que por supuesto espero un resultado similar".