LONDRES—Chelsea y Arsenal procurarán esta semana victorias en casa que tranquilicen un poco a sus aficionados, quienes lucen cada día más frustrados con los desempeños de ambos clubes.

El técnico interino del Chelsea Rafa Benítez todavía no ha sido aceptado por la hinchada y es abucheado estruendosamente en cada partido en el Stamford Bridge. En medio de tanta hostilidad, el club no anotó en cuatro de los seis encuentros que lleva jugados como local desde que llegó Benítez.

El equipo enfrentará el miércoles al Southampton en un partido reprogramado de la Liga Premier.

"Cuando ganemos, la hinchada estará de nuevo con nosotros", afirmó el arquero del Chelsea Petr Cech.

Los hinchas de Arsenal, por su parte, llevan ocho años sin festejar títulos y el técnico Arsene Wenger sabe que están perdiendo la paciencia. El malestar es tal que Wenger dice que a sus jugadores ya les cuesta jugar en su estadio Emiratos.

Arsenal recibirá al Swansea el miércoles en la Copa FA. En esa competencia Manchester United jugará con West Ham.

"Estamos un poco nerviosos y no jugamos con la serenidad necesaria en casa. Eso se hace evidente por la forma en que empezamos los partidos", dijo Wenger tras la derrota 2-0 como local ante el Manchester City, luego de sufrir una expulsión luego de tan solo nueve minutos.

Benítez reemplazó a Roberto di Matteo y bajo su conducció el equipo lleva seis victorias seguidas en tres competencias, incluida un 4-0 sobre Stoke en su última salida.

Pero en Stamford Bridge la historia es otra y el club perdió hace poco ante Queens Park Rangers y Swansea. La hinchada abuchea constantemente a Benítez y al delantero Fernando Torres, que no la emboca, y el ambiente en las tribunas es cada vez más negativo.

El malestar se agravó cuando el club no le ofreció renovar el contrato a Frank Lampard.

Benítez cree que los problemas en casa no son consecuencia del hostigamiento de la gente sino de la actitud defensiva que asumen los rivales. Afuera, afirma, sus jugadores tienen más espacio para atacar.

El estratega tiene que decidir entre Torres o Demba Ba, quien se ha visto más peligroso desde que llegó de Newcastle a principios del mes.

Dirigido por Michael Laudrup, Swansea le ganó 2-0 a Arsenal en la Premier y le empató a Man U, Everton y Liverpool en las últimas semanas. No pierde desde hace casi un mes.

Y en el ataque tiene al español Michu, una de las grandes revelaciones de la campaña.