FOXBOROUGH, Massachusetts, EE.UU.—Los Patriots deben estar felices por jugar en casa el partido por el título de la Conferencia Americana de la NFL.

Nueva Inglaterra buscará extender su dominio en el escalón final hacia el Súper Bowl cuando enfrente el domingo a Baltimore, el mismo equipo que los Patriots vencieron hace un año por la corona de la conferencia. Ese triunfo dejó al equipo de Tom Brady con récord de 4-0 en finales de la AFC en su cancha.

Aunque fueron más vulnerables en casa que de costumbre en la temporada de 2012, con derrotas ante Arizona y San Francisco y juegos cerrados contra Búfalo y los Jets, los Patriots (13-4) están contentos por no tener que ir a Baltimore (12-6) este fin de semana. O a cualquier otro lugar.

"Todo está sobre la mesa", comentó el tackle defensivo de los Patriots, Vince Wilfork. "Hay que dejarlo todo en este partido. Si pierdes te vas a casa, es así de sencillo".

Wilfork no se fía por la historia de Nueva Inglaterra como local en finales de la AFC.

"Este equipo siempre nos da problemas", agregó Wilfork, en referencia a los Ravens. "Este equipo ha jugado como visitante en los playoffs y ha ganado muchos partidos. Ganaron aquí en los playoffs. Tenemos que prepararnos bien y jugar al nivel más alto. No podemos descuidar un solo detalle en este partido, porque nos podría costar caro".

Los Patriots son uno de los mejores equipos como locales en la NFL, con récord de 73-15 desde que su estadio Gillette abrió sus puertas en 2002, incluyendo 10-2 en la postemporada. Muchos de esos encuentros han sido palizas.

Pero los Ravens tienen marca de 8-5 como visitantes en los playoffs, incluyendo su triunfo sobre Denver en dos tiempos extras el sábado pasado.

Y tampoco tienen motivo para temer por visitar Foxborough, donde han jugado bien en los playoffs.

En enero pasado, sólo una intercepción en la zona de anotación en los segundos finales evitó que Baltimore derrotara a Nueva Inglaterra para avanzar al Súper Bowl. Además, fallaron un gol de campo que hubiese enviado el partido a tiempo extra.

"Hemos sido dos de los mejores equipos por mucho tiempo y nos conocemos muy bien", señaló el estelar linebacker de los Ravens, Ray Lewis. "Es un partido de ajedrez, ellos van a hacer jugadas y nosotros vamos a hacer jugadas. Siempre se decide por alguna jugada clave. Siempre será un partido disputado hasta el final".

Lewis busca ganar su segundo Súper Bowl antes de retirarse.

"Ambas partes entienden bien este deporte", agregó. "Ha habido grandes rivalidades, y nosotros tenemos una de esas ahora mismo con Nueva Inglaterra".

Baltimore ganó en su feudo 31-30 en la tercera fecha de la temporada, lo que ahora parece hace siglos. Los Ravens eran candidatos a ser los primeros preclasificados de la AFC hasta que perdieron cuatro de sus cinco últimos desafíos.

Eso los obligó a jugar en la primera ronda de la postemporada, en la que vencieron a Indianápolis, para luego sorprender a los Broncos en Denver.

"Creo que siempre quieres jugar en casa. Nosotros queremos jugar en casa, tenemos fanáticos fabulosos y es un gran ambiente", reconoció el centro de los Ravens, Matt Birk. "Diría que es una ventaja, pero así son las cosas. A fin de cuentas, no decidirá el resultado del partido. El que juegue mejor y cometa menos errores será el ganador".

En general, los Ravens han ganado dos de sus nueve enfrentamientos con los Patriots, incluyendo uno de seis en Foxborough. Sus derrotas en cinco de sus seis últimos duelos han sido por un total combinado de 16 puntos.

"Será una batalla", apuntó Wilfork. "Ambos equipos merecemos estar a este nivel. Están jugando los dos mejores equipos en la AFC".

A diferencia de otros equipos que visitan Nueva Inglaterra, el clima no será un problema para los Ravens, que vienen de jugar en temperaturas de congelación en Denver el fin de semana pasado. 

Los apostadores le dan nueve puntos de ventaja a los Patriots.

"Es bueno estar en casa, pero una vez sales al terreno de juego, tienes a dos equipos enfrentándose por una misma meta", advirtió el safety de los Patriots, Devin McCourty. "No importa dónde juegues, no va a cambiar la forma de jugar de los equipos. Sólo porque estés en tu casa no significa que vas a estar mejor preparado que el equipo visitante".

"Pero, como jugador, siempre prefieres estar frente a tus fanáticos".