MINNEAPOLIS, Minnesota, EE.UU.—La rodilla izquierda de Ricky Rubio ha demorado en sanar por completo esta temporada, mientras se acumulan los minutos en la banca y las derrotas de sus Timberwolves de Minnesota.

No es extraño, por lo tanto, que el base español empiece a sentirse frustrado.

Y la experiencia del miércoles en la noche, en un partido ante los Nets de Brooklyn, fue la mejor muestra. Rubio caminó hacia la mesa del anotador para entrar a falta de cuatro minutos.

Mientras esperaba, José Juan Barea encestó un triple, así que el técnico interino Terry Porter mantuvo al puertorriqueño hasta el final en vez de poner a Rubio.

La sonrisa que pareció casi tatuada en el rostro del español la campaña pasada ha desaparecido, y sus compañeros de equipo Derrick Williams y Nikola Pekovic tuvieron que llamarle aparte durante una pausa para alentarle y calmarle.

En los 14 partidos desde que reapareció el mes pasado, Rubio promedia 4,2 puntos, 5 asistencias y 2,4 pérdidas de balón por partido. Su efectividad en tiros de campo es de apenas 24.6% y no ha anotado triples en 11 intentos. Aún padece, de vez en cuando, de cierta molestia en la rodilla.

Rubio ha visto limitados estrictamente sus minutos en la cancha desde su regreso, como parte de un plan del equipo para una recuperación gradual de su forma. Con el técnico Rick Adelman alejado por razones familiares, Porter ha recibido instrucciones de mantener a Rubio en 28 minutos por partido. Rubio ha estado presionando para jugar más, porque piensa que esa sería la mejor manera de recuperar su forma.

Barea cometió cinco faltas en cinco minutos, fue dominado por C.J. Watson y jugó inconsistentemente al ataque en el cuarto período. Pero Porter quería mantener su poder anotador en una alineación que estaba sin los lesionados Kevin Love, Nikola Pekovic, Chase Budinger y Brandon Roy.

"Voy a hablar con él", dijo Porter el jueves. "Todo el mundo se siente frustrado, pienso yo, con la situación actual, y eso no es malo. Desde el punto de vista competitivo, uno quiere que los jugadores se sientan frustrados cuando no tienen oportunidad de jugar en el cuarto período".

Rubio dijo el jueves que entiende esa lógica, pero insistió que quiere tener más minutos de juego mientras regresa a su mejor condición física tras recuperarse de una rotura de ligamento anterior cruzado.

"Yo estaba acalorado y por supuesto, respeto a mis compañeros en la cancha", dijo Rubio. "Siempre voy a decir lo mismo. Siempre quiero jugar, incluso cuando no lo merezco. Tengo ambición y quiero jugar y quiero ayudar al equipo y quiero estar ahí en los últimos minutos".

Los Wolves han perdido siete de sus ocho últimos partidos.