LA PAZ, Bolivia—Los 12 hinchas de Corinthians implicados en la muerte de un aficionado boliviano fueron enviados a una cárcel luego que la fiscalía boliviana presentó una imputación preliminar por homicidio, contra dos de ellos, y por complicidad, contra el resto, ya que están bajo sospecha de haber lanzado una bengala que provocó la muerte de un joven de 14 años en un partido de la Copa Libertadores.

El juez Julio Guarachi determinó el viernes que debido a falta de garantías de los 12 aficionados brasileños no podría darles libertad condicional, deberían ir a la cárcel de San Pedro, en la ciudad de Oruro, unos 190 kilómetros al suroeste de La Paz.

Uno de los imputados es Hugo Nonato, a quien la policía le encontró en posesión de más bengalas como la que provocó la muerte de Kevin Beltrán Espada el miércoles por la noche, dijo a The Associated Press la fiscal Abigaíl Saba.

El menor murió mientras era trasladado al hospital. El tubo de plástico del explosivo penetró por la órbita ocular derecha y produjo un traumatismo craneal y hemorragia interna en la víctima, informó el médico José María Vargas.

El incidente ocurrió a los cinco minutos de iniciado el partido en la ciudad de Oruro, cuando Corinthians abrió el marcador. La bengala fue disparada por hinchas brasileños, dijo la policía. El partido terminó empatado 1-1 por el Grupo 5 que también integran Millonarios de Colombia y Tijuana de México.

El explosivo que provocó la muerte del menor es similar a los decomisados a dos brasileños y se utiliza como señalizador porque emite un haz de luz para localizar objetivos y es más potente y peligroso que los petardos que usan hinchas en canchas bolivianas, según la policía.

Un vídeo permitió ubicar a Nonato como posible autor del disparo, pero ese elemento no es la prueba porque no está reconocido por la legislación boliviana. El principal elemento de incriminación es que se encontró más bengalas en dos sospechosos, dijo Saba.

La fiscal declinó identificar al otro sospechoso.

La suerte de los otros diez detenidos e imputados como "cómplices" será decidida por un juez cautelar en las siguientes horas. "Ellos han negado su participación en los hechos", dijo Saba.

El juez decidirá si envía a la cárcel a todos o los libera. La fiscalía tiene plazo hasta seis meses para presentar una acusación formal con cargos penales respaldados con prueba. Los juicios penales se ventilan ante jueces ciudadanos.

El secretario ejecutivo de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), Alberto Lozada, dijo a la AP que el equipo local también es responsable de la seguridad en los escenarios deportivos.

La Conmebol ordenó el jueves que Corinthians juegue a puerta cerrada todos sus partidos como locales por la Copa Libertadores, y que sus hinchas no puedan acudir a los encuentros como visitante, como medidas cautelares por 60 días mientras hay una decisión final de las autoridades de Oruro.