ASUNCION, Paraguay—La Confederación Sudamericana de Fútbol, conocida como Conmebol, resolvió multar a Sao Paulo de Brasil y a Tigre de Argentina con 100.000 dólares cada uno, debido a los incidentes registrados en diciembre pasado en el estadio Morumbí durante el partido de la final de la Copa Sudamericana.

Las sanciones les serán descontadas de sus beneficios financieros por su participación en la presente Copa Libertadores.

El cotejo sólo se había disputado el primer tiempo con victoria del cuadro local por 2-0, resultado confirmado, finalmente, por lo que el título de campeón queda definitivamente en poder del Sao Paulo.

Los jugadores visitantes se negaron a saltar al césped tras el descanso ya que, según alegaron, habían sido agredidos por miembros de la seguridad privada del estadio que, incluso, llegaron supuestamente a utilizar armas de fuego para intimidarlos.

El árbitro chileno Enrique Osses informó a la Conmebol que adentro de la cancha no hubo problemas durante el desarrollo de los primeros 45 minutos. Añadió que esperó el ingreso de Tigre por 55 minutos y al no conseguir su objetivo dio por finalizado el juego.

Un informe del Tribunal de Disciplina del organismo continental difundido el viernes en Asunción indica que, además, el Sao Paulo no podrá usar el estadio Morumbí por un partido en la actual competencia de la Copa Libertadores.

Ambos equipos tienen ocho días de tiempo para apelar las sanciones, si quisieran.