DAYTONA BEACH, Florida, EE. UU.—Los espectadores que no se sientan seguros después del terrible choque en el circuito de Daytona pudieron cambiar sus asientos para la mayor carrera de NASCAR.

El presidente del circuito, Joie Chitwood, dijo el domingo que los trabajadores repararon una sección de la cerca, de 16,5 metros (54 pies) de largo y 6,7 metros (22 pies) de alto que se destruyó el sábado cuando el automóvil de Kyle Larson voló en la última vuelta de una carrera de segundo orden y chocó con la barrera que separa los pilotos de los espectadores. Grandes escombros, incluso un neumático, volaron sobre las bandejas superior e inferior de las gradas.

El choque hirió a más de 30 personas y planteó interrogantes sobre la seguridad de los espectadores.

El vocero de Halifax Health, Byron Cogdell, dijo que siete de los heridos permanecían hospitalizados el domingo en condición estable. Los seis conducidos al hospital de Halifax en Port Orange habían sido dados de alta el domingo por la mañana, agregó.

Una portavoz en el Centro Médico Florida Memorial no quiso dar información el domingo sobre los pacientes internados allí.

Chitwood dijo que los espectadores que no estuvieran cómodos con sus ubicaciones cercanas a la pista para las 500 de Daytona el domingo serían reubicados.

"Trataremos cada caso como lo hacemos con cualquier otro sector", añadió. "Si un espectador no está cómodo con su ubicación, haremos todos los cambios que podamos".

Larry Spencer de Nanticoke, Pennsylvania, afirmó que pensaría bien si volverá a sentarse cerca de la pista después que su hermano Derrick, de 15 años, necesitó tres puntos en la mejilla por haber sido golpeado por trozos metálicos que volaron durante el choque. El sábado se sentaron cerca de la cerca, pero regresaron para las 500 de Daytona con entradas docenas de filas más lejos.