LE BOURGET, Francia—Las aeronaves teledirigidas o "drones" han ayudado en el rescate de excursionistas en problemas, en labores de contención de incendios forestales y en la recopilación de información en accidentes nucleares. Uno ayudó a un barco petrolero ruso a abrirse camino por el hielo ártico para llevar petróleo a una comunidad de Alaska que había quedado incomunicada.

Estos aviones y helicópteros controlados a distancia podrían tener muchos más usos pacíficos, pero enfrentan un problema de imagen: Son más conocidas por su uso militar, sobre todo con la palabra "drones".

Esa palabra evoca la imagen de aviones no tripulados lanzando bombas o realizando tareas de espionaje en zonas de guerra, pero funcionarios y reguladores de la industria aseguran que se acerca el día en que estas aeronaves serán usadas con regularidad para propósitos más mundanos y la gente se acostumbrará a verlos volar por los cielos.

A fin de que la gente cambie su opinión "debe ver los beneficios", dijo John Langford, director ejecutivo de Aurora Flight Sciences Corporation.

"No ha visto ningún beneficio por el lado civil, pero han visto algo como la parte espeluznante".

Un reporte de Association for Unmanned Vehicle Systems International, una organización internacional sin fines de lucro que presiona a la industria en Estados Unidos, pronostica que la integración de aeronaves sin tripulación en la aviación estadounidense creará 70.000 empleos en los primeros tres años y generará 13.600 millones de dólares en negocios.

Durante la Feria Aérea que se realiza esta semana en París, los fabricantes promovieron las aplicaciones civiles de los productos.

La francesa Delair-Tech exhibieron un pequeño avión teledirigido capaz de detectar daños en las redes de los servicios públicos; una pequeña compañía suiza, senseFly, presentó sus aviones de espuma de poliestireno usados para el trazo de mapas; y la compañía de Oklahoma Design Intelligence Inc. mostró sus aviones no tripulados de energía solar que pueden transportar cargas pequeñas, como medicamentos, a zonas remotas.

Hasta ahora, la mayoría de los aviones no tripulados para uso civil son pequeños, muchos de ellos usados para la recopilación de datos. También se han metido en medio de incendios forestales en Arizona para medir las temperaturas y ayudar a los bomberos a prever la dirección que el fuego tomará. Han ayudado a agentes de la Patrulla Fronteriza en la frontera entre México y Estados Unidos y han sido usados por científicos para rastrear la migración animal.

Pero para que el mercado despegue, el público tiene que sentirse cómo con la idea de que estas aeronaves son usadas para propósitos pacíficos. Y para que esto suceda, los reguladores en todo el mundo deben decir a los fabricantes dónde y cuándo pueden volar sus aviones.

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La periodista de The Associated Press Lori Hinnant contribuyó a este despacho