NUEVA YORK - Casi el 70% de los niños inmigrantes que acaban bajo la custodia del gobierno estadounidense, porque son encontrados sin padres y sin autorización para residir en el país, provienen de El Salvador, Guatemala y Honduras.

La estadística es una de las muchas recopiladas por un reporte difundido el jueves por el Centro de Inmigración y Justicia del Instituto Vera, con sede en Nueva York, que destaca además que el número de niños "no acompañados" que acabaron bajo la tutela de la Oficina de Repoblación de Refugiados (ORR, por sus siglas en inglés) ha aumentado.

Aproximadamente 6.092 niños sin papeles y sin padres o nadie que se hiciera cargo de ellos quedaron al cuidado de ORR en el año fiscal 2009. La cifra aumentó un 35% en el año fiscal 2010, cuando 8.207 niños sin acompañantes acabaron bajo la custodia de la oficina.

Anne Marie Mulcahy, directora del Programa de Niños No Acompañados del Instituto Vera, dijo que la mayoría de niños son encontrados cruzando la frontera con México, a veces con el objetivo de reunirse con sus padres en Estados Unidos.

"O a veces muchos de los que son encontrados en la frontera dejaron a sus padres en su país de origen, así que están literalmente solos en Estados Unidos, sin padres", agregó Mulcahy. "Hay muchos motivos por los cuales vienen".

La mayoría son centroamericanos porque los menores mexicanos y canadienses que son arrestados en las fronteras norte y sur tienen la opción de regresar a su país de origen de forma casi inmediata, si lo prefieren, a través de un programa federal de retorno voluntario, explicó Mulcahy.

El reporte destaca que los niños sin acompañantes que acaban clasificados en el sistema migratorio estadounidense entran en una red de procesos legales y comparecencias en corte que provocará que tarden años en resolver su situación legal.

"Es un sistema muy complejo", dijo Elise Miller, una de las autoras del reporte. "Los niños interactúan con muchas personas distintas, se ponen en práctica muchos mecanismos. El sistema es definitivamente complicado".

El proceso empieza cuando agentes de policía, agentes federales de la guardia costera, de la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), o de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), arrestan a los niños en redadas a fábricas, operaciones en contra del tráfico de personas o cuando éstos intentan cruzar la frontera, entre otros ejemplos.

Si provienen de países que no son México o Canadá acaban bajo la custodia del gobierno y se inicia su proceso migratorio o de posible deportación, al mismo tiempo que son colocados en refugios u hogares de acogida temporal.

Al menos un 65% de los niños admitidos bajo custodia de ORR acaban colocados bajo la tutela de alguien que vive en Estados Unidos. Esa tutela puede ser el padre o madre en Estados Unidos, un guardián legal, un pariente o amigo o un programa registrado dispuesto a aceptar custodia.

Aproximadamente un 40% de los niños bajo custodia gubernamental son identificados como elegibles para obtener asilo, visados como víctimas de crímenes o estatus especial de inmigrantes juveniles.

Los menores tiene muchas más posibilidades de acabar legalizando su situación cuando salen de la custodia gubernamental, dijo Mulcahy.

El Instituto Vera administra el Programa de Niños No Acompañados que ofrece servicios legales a los pequeños y los ayuda a navegar por el sistema. El programa está financiado por ORR.