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SAN JUAN (AP) - La lucha por la postulación presidencial del Partido Republicano se encamina ahora a Puerto Rico - tras el triunfo de Rick Santorum en dos estados meridionales y un discreto tercer lugar del puntero Mitt Romney.

El ex presidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich, ex representante de Georgia y cuya estrategia en el sur del país pareció atascarse, ha quedado relegado prácticamente a un pie de nota en la liza - pese a su segundo lugar en Alabama y Misisipí -. Sin embargo, prometió que continuará la lucha.

"Ha llegado el momento de aunar fuerzas", declaró Santorum a su audiencia conservadora en Lafayette, Luisiana, tras ganar las primarias del martes en Alabama y Misisipí, y pidió a los asistentes que se unan tras su candidatura para derrotar a Romney. "Hemos llevado la campaña a cualquier lugar en que estén en juego los delegados porque vamos a ganar esta postulación antes de la convención" republicana de agosto, prometió.

Empero, Romney destacó en una declaración que tiene una sólida ventaja en la búsqueda de delegados, e insistió, "me place que aumentaremos el número nuestros delegados de forma muy sustancial tras esta noche".

A primeras horas del martes, en una entrevista con la cadena de televisión por cable CNN, Romney dijo que Santorum se encuentra "en el final desesperado de su campaña".

Romney salió mucho mejor parado en las dos islas del Pacífico con votaciones. Ganó en los consejos vecinales de Hawaii y se adjudicó los nueve delegados en los consejos de la Samoa Estadounidense.

La liza pasa ahora a Puerto Rico, que tiene primarias el domingo.

Santorum llega con el olor de sus dos victorias del martes en el sur del país, y realizará mítines los próximos dos días. Romney arribará a la isla el fin de semana tras pasar dos días en Nueva York para recaudar dinero.

Los resultados del martes por la noche fueron la continuidad de una larga y dura lucha para obtener la postulación presidencial republicana, y resaltan el persistente tendón de Aquiles de Romney con los conservadores, especialmente en el sur del país, en estados como Misisipí, Alabama. Juntos, Santorum y Gingrich coparon un amplio bloque electoral en ambos estados, lo que impulsó a Gingrich a decir que "lo importante es que, en ambos estados, los candidatos conservadores obtuvieron casi el 70% del voto. Si se es el puntero y sigues quedando en tercer lugar, no eres realmente el puntero".

Aunque Romney disfruta de una enorme ventaja en organización y dinero, no cesa de luchar por congraciarse con el sector más conservador del Partido Republicano, que ve con renuencia y desconfianza su pasado como gobernador del estado de Massachusetts, uno de los más liberales del país.