Flowers placed on a Grammy sidewalk plaque honoring Whitney Houston’s wins for Record of the Year and Album of the Year in 36th Grammy Awards, have
Flowers placed on a Grammy sidewalk plaque honoring Whitney Houston's wins for Record of the Year and Album of the Year in 36th Grammy Awards, have been scattered and replaced several times outside the Grammy Museum in Los Angeles, Feb. 12, 2012. (Reed Saxon/AP)

LOS ANGELES - La vida de Whitney Houston, de canciones gloriosas y desconcertante autodestrucción, terminó en una bañera en el Hotel Beverly Hilton el fin de semana de los Grammy, pero podrían pasar semanas hasta que los investigadores sepan la causa exacta de su deceso.

Funcionarios de la oficina forense dicen que no difundirán ninguna información sobre una autopsia realizada el domingo a solicitud de detectives de la policía que investigan la muerte de la cantante. Houston fue hallada en la bañera de su cuarto, pero el subjefe forense Ed Winter se negó a decir más nada sobre la condición de la recámara o la evidencia que se haya recolectado.

No hubo indicios de crimen si señales obvias de trauma en el cuerpo de Houston, pero las autoridades no descartarán ninguna causa de muerte hasta tener los resultados de las pruebas de toxicología, que probablemente tarden semanas. El teniente de la policía de Beverly Hills Mark Rosen dijo que su agencia podría difundir más detalles el lunes sobre el fallecimiento de Houston, pero eso dependerá de si los detectives se sienten cómodos divulgando información.

Una orden de seguridad sobre resultados de la autopsia se usa en algunos casos prominentes en Los Angeles; en el de Michael Jackson, los resultados se retuvieron semanas mientras los detectives reconstruían las circunstancias de su muerte en junio del 2009. Los resultados de toxicología suelen ser necesarios para que un forense difunda una causa oficial de muerte.

El cadáver, en tranto, seguía el lunes en la oficina del forense.

"La familia está haciendo arreglos", dijo Winter. "No sé cuándo la familia recogerá su cuerpo. Pero están haciendo arreglos y a veces toma un par de días".

Un miembro del séquito de Houston encontró a la cantante de 48 años inconsciente en su habitación del hotel Beverly Hilton el sábado, apenas unas horas antes de su prevista actuación en una gala previa al Grammy.

La ceremonia del Grammy terminó siendo una especie de homenaje a Houston, que llegó a ganar seis de estos premios. El anfitrión de la velada, LL Cool J, presentó un clip al comenzar el espectáculo en el que una radiante Houston cantaba su característica versión del tema de Dolly Parton "I Will Always Love You".

Bonnie Raitt y Stevie Wonder estuvieron entre los artistas que alabaron a Houston y Jennifer Hudson coronó los homenajes con una emotiva interpretación de "I Will Always Love You", que terminó con una nota personal: "Whitney, nosotros siempre te amaremos". La famosa interpretación de Houston fue el sencillo más descargado de iTunes el domingo.

Entretanto, la hija de Houston fue trasladada en ambulancia a un hospital de Los Angeles el domingo por la mañana y dada de alta el mismo día. Una fuente cercana a la familia que pidió no ser identificada dada la sensibilidad del asunto dijo que Bobbi Kristina Brown fue tratada por estrés y ansiedad. La joven de 18 años, cuyo padre es el ex esposo de Houston, el cantante Bobby Brown, había acompañado a su madre a varios eventos del Grammy la semana pasada.

"En este momento, pedimos privacidad, especialmente para mi hija, Bobbi Kristina", escribió Bobby Brown en una declaración emitida el domingo. "Aprecio todas las condolencias dirigidas a mi familia y a mí en este momento tan difícil".

Una sensación desde su primer álbum, Houston fue una de las artistas más exitosas del mundo desde mediados de los años 80 hasta finales de los 90. Sobrecogió a millones de personas con su potente y disciplinada voz, entrenada en gospel pero suavizada para las masas - un puente entre la pasión terrosa de su madrina, Aretha Franklin, y el alegre pop de su prima Dionne Warwick.

Su fama la llevó más allá de la música, al cine, donde se convirtió en una rara actriz negra que atraía a las masas, protagonizando éxitos como "El guardaespaldas" y "Waiting to Exhale".

El obispo T.D. Jakes, un ministro de Texas que produjo su último proyecto cinematográfico -una nueva versión del filme de los 70 "Sparkle"_, dijo que no vio señales de que la artista estuviera abusando de sustancias. Declaró que Houston fue muy profesional y que hace dos meses hizo llorar al elenco y personal del filme cuando cantó el himno gospel "Her Eyes on the Sparrow" para una escena rodada en Detroit.

"No hubo evidencia, mientras trabajaba con ella en 'Sparkle', de ningún tipo de problema en su vida", dijo Jakes el domingo. "Sólo nos dejó una profunda impresión a todos".