Mert Moret, director of construction for New Town Builders in Denver, frames a house with wood from beetle-killed lodgepole pine. New Town expects to build
Mert Moret, director of construction for New Town Builders in Denver, frames a house with wood from beetle-killed lodgepole pine. New Town expects to build about 80 homes this year.

WASHINGTON - El presidente Barack Obama ha lanzado una campaña para ampliar la asistencia gubernamental para algunos propietarios de vivienda en apuros económicos y presionar al Congreso para que reduzca los intereses hipotecarios de millones de contribuyentes.

Obama pidió el sábado al público - en su alocución por radio e internet - "que llame por teléfono, envíe correos electrónicos y por Tweeter", además de visitar personalmente a sus legisladores para presionarles con ese fin.

"Ellos son los que tienen que aprobar este plan. Y todo aquel que ha seguido las noticias en los últimos seis meses les dirá que lograr que el Congreso haga algo estos días no es una tarea fácil", según Obama.

El mandatario explicó el miércoles a grandes trazos su plan de vivienda, y pidió al Congreso que lo apruebe para permitir a más personas refinanciar sus hipotecas. La propuesta crearía un nuevo programa a través de la Administración Federal de la Vivienda (FHA por sus siglas en inglés) mediante el cual el contribuyente estadounidense asumiría el riesgo de los nuevos créditos.

El presidente quiere financiar su plan, unos 5.000 a 10.000 millones de dólares, mediante un nuevo impuesto a los mayores bancos del país, medida que difícilmente aprobará el Congreso porque a la larga las entidades crediticias pasarán ese costo a sus clientes.

El plan permitirá a ciertos propietarios refinanciar sus hipotecas a través de la FHA, que garantizaría los nuevos créditos en caso de impago. El impuesto a los grandes bancos financiaría el fondo de seguros de la FHA.

La Casa Blanca calcula que 3,5 millones de personas con hipotecas privadas podría refinanciarlas. En su alocución, Obama dijo que sería "el primero en reconocer" que sus planes anteriores en este sentido "no ayudaron a tanta gente como esperábamos. Empero, ello no significa que no sigamos intentándolo".

"Lo que hará este plan es ayudar a millones de propietarios responsables que pagan sus hipotecas cada mes, pero quienes, hasta ahora, no podían refinanciarlas porque el valor de sus viviendas seguía descendiendo o quedaron atrapados en excesivos trámites burocráticos", dijo Obama, y volvió a pedir a los radioescuchas que presionen al Congreso para que "apruebe este plan".

En su respuesta, los republicanos dijeron que quieren la ayuda de Obama para prolongar la exención fiscal parcial al impuesto de la seguridad social por un año más y sus propuestas para ampliar la producción de energía y financiar proyectos de obras públicas.

El representante republicano Pat Meehan dijo que su plan energético y de infraestructuras crearán más de un millón de puestos de trabajo en el sector privado, "no despilfarrando su dinero en proyectos de favoritismo político y en los llamados gastos de 'estímulo' sino eliminando las barreras gubernamentales que impiden el crecimiento del mercado laboral estadounidense".