A pesar de que el gobierno federal aseguró que la prioridad sería deportar a criminales indocumentados, más del 85 por ciento de los procedimientos de deportación iniciados durante el más reciente año fiscal se enfocaron en aquellos sospechosos de infringir solamente las leyes inmigratorias.

De los 5.207 casos de deportación en Colorado de septiembre del 2010 a septiembre del 2011, 3.602 fueron de inmigrantes acusados de "ingresar sin inspección", es decir, de haber cruzado ilegalmente la frontera para entrar a Estados Unidos. Además, 827 personas fueron acusadas de otros cargos inmigratorios, como el no tener una visa válida, hacerse pasar por ciudadano de Estados Unidos o haber reingresado al país después de una deportación.

Esos números fueron dados a conocer por Transactional Records Access Clearinghouse, una organización sin fines de lucro dependiente de la Universidad de Syracuse que compila información por medio de pedidos del Acta de Libertad de Información (FOIA, en inglés).

Los números del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) muestran que poco han cambiado las razones de deportación con respecto al año fiscal anterior cuando un 83 por ciento de los deportados fueron acusados únicamente de no cumplir con las leyes inmigratorias.

Eso significa que no se han producido cambios desde la que administración del Presidente Obama, el Departamento de Justicia y el ICE anunciasen recientemente que la prioridad de las deportaciones serían los criminales.

Los inmigrantes acusados o convictos de crímenes graves representan sólo el 14 por ciento de las personas en proceso de deportación este año. Y los acusados de ser un riesgo para la seguridad nacional.