Paramedics remove the body of a woman out of the Casino Royale in Monterrey, Mexico, Thursday Aug. 25 2011.
Paramedics remove the body of a woman out of the Casino Royale in Monterrey, Mexico, Thursday Aug. 25 2011. (Hans Maximo Musielik/AP)

WASHINGTON - Estados Unidos dijo que es "inaceptable" que la lucha contra el narcotráfico en México haya dejado cerca de 13.000 muertes en 2011 y admitió que la captura de capos del narcotráfico no han tenido un efecto positivo en la percepción pública sobre la violencia.

Al comparecer ante el comité para las fuerzas armadas del Senado, el general Charles H. Jacoby -comandante del Comando Norte- dijo el martes que las autoridades mexicanas han sido exitosos al capturar o eliminar a 22 de 37 jefes narcotraficantes identificados, "pero eso no ha tenido un efecto apreciable, un efecto apreciable positivo".

"La violencia ha seguido aumentando. No fue un incremento tremendo este año, pero son cifras inaceptables", dijo el comandante al responder una pregunta del senador republicano John McCain. "Creo que es prematuro estimar si están ganando o perdiendo" la lucha contra el crimen organizado".

El senador le pidió un diagnóstico de la situación en México tras mencionar que casi 50.000 muertes han ocurrido desde 2006 y casi 13.000 el año pasado, relacionadas al combate al crimen organizado.

"Coincido en que hay otras cosas que necesitan hacerse, y las fuerzas armadas mexicanas tratan de establecer seguridad reduciendo la violencia en las comunidades, particularmente en el noreste. Creo que es la estrategia correcta", agregó el militar sin precisar las medidas adicionales.


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Sus comentarios contrastaron con el mensaje habitual de la Casa Blanca y el Departamento de Estado, que evitan a toda costa emitir comentarios que puedan parecerse a una crítica al esfuerzo del presidente mexicano Felipe Calderón.

"Vemos todas las cosas malas que pueden atribuírsele al crimen organizado transnacional en la frontera. Sabemos por nuestras experiencias en Afganistán e Irak que en la frontera, las instituciones débiles son explotadas por actividades malignas e ilícitas", dijo Jacoby.

McCain continuó con su interrogatorio, y quiso saber por qué en Estados Unidos se han vuelto conocidos los jefes de los carteles en México pero no los nombres de los jefes de carteles que operan en 1.000 ciudades estadounidenses, según un reporte reciente del Departamento de Justicia.

"Mi estimación es que sabemos, hasta cierto nivel, los miembros de carteles que están operando en Estados Unidos", respondió Jacoby. "Creo que tenemos, una conexión distante a algunos de los carteles en México, pero creo que tenemos nuestro propio problema con pandillas en Estados Unidos. Reconocemos esto como un problema, y sé que nuestras agencias federales y el Departamento de Justicia trabajan en eso".

McCain también se dirigió al jefe del comando Sur, el general Douglas Fraser, a quien le pidió un diagnóstico de la situación de seguridad en América Central.

Fraser indicó que los narcotraficantes "en algunos casos están mejor equipados que sus contrapartes militares y policiales" y agregó que el problema de la corrupción entre los funcionarios públicos "es todavía muy, muy serio en gran parte de América Central".