WASHINGTON - Con una larga lista de tareas pendientes en el comienzo de su segundo mandato, el presidente Barack Obama trata de convencer a los demócratas de su estrategia para reformar la ley de inmigración, reforzar las medidas de control sobre las armas de fuego y atender una gran cantidad de dilemas fiscales.

Obama se reunió a puertas cerradas el miércoles, por más de dos horas, con legisladores de su partido, en el retiro anual de los senadores demócratas en un hotel en Annapolis, Maryland. Los representantes demócratas van a reunirse con el presidente en su propio retiro anual el jueves en Leesburg, Virginia.

La unidad de los senadores de su partido será crucial para las esperanzas de éxito de Obama en el temario ambicioso que ha dispuesto para el inicio de su segundo período en el cargo. Casi todos los temas de su agenda enfrentarán una fuerte oposición de los senadores republicanos, por no decir el rechazo aún más poderoso en la cámara baja, controlada por el partido rival.

La Casa Blanca informó que Obama habló brevemente, aceptó preguntas de los 10 senadores reunidos y luego pasó una hora conversando con ellos en grupos más pequeños. El secretario de prensa de Obama, Jay Carney, dijo que la sesión se enfocó en coordinar lo que están haciendo los senadores demócratas con las gestiones del gobierno para promover las prioridades de Obama.

Una prioridad de la agenda fue la inmigración, sobre la que Carney dijo que Obama había resaltado el "significativo progreso" conseguido hacia un acuerdo bipartidista. Obama está permitiendo que el Senado encabece el diseño de una legislación integral de inmigración, incluido un sendero a la ciudadanía de aproximadamente 11 millones de inmigrantes sin permiso de estancia en el país, pero está utilizando todo el poder que ofrece la presidencia para pedir a los legisladores que actúen sin demora.

Un grupo senatorial bipartidista alcanzó un acuerdo sobre los lineamientos de miras amplias de tal reforma, pero permanecen algunas cuestiones difíciles, como un posible programa de trabajadores extranjeros y si se deben aplazar las medidas hacia la ciudadanía hasta que se establezcan ciertas medidas de seguridad fronteriza.

El control de armas es otra de las prioridades de Obama en las que el resultado pudiera depender de si los senadores demócratas se unen en respaldo a sus propuestas. Obama dice que está viendo un creciente consenso de apoyo a las propuestas luego de la masacre de la escuela primeria en Newtown, Connecticut.

Sin embargo, se avizoran también algunas cláusulas que Obama quiere y que pudieran hacer menos probable que demócratas en estados rurales y aquellos que enfrentan reelección en el 214 le respalden. Incluso el demócrata de más rango, el senador Harry Reid, ha declinado decir si va a apoyar el punto más contencioso de la propuesta - una prohibición de fusiles automáticos.

El retiro ofreció además a Obama la primera oportunidad de presentarles directamente a los senadores su propuesta de una pronta solución para evitar los radicales recortes de gastos que se avecinan el 1 de marzo. Obama le pidió el martes al Congreso que apruebe una serie de recortes de gastos e impuestos a corto plazo, con el objetivo de dar más tiempo a los legisladores para elaborar un acuerdo más abarcador.