WASHINGTON - El gobierno de Estados Unidos decidió suspender temporalmente el trámite de procesos relacionados con inmigrantes indocumentados en cuatro ciudades mientras las autoridades revisan miles de casos como parte de un plan para aplazar indefinidamente las acciones legales contra muchos de esos inmigrantes que no son delincuentes.

El trámite de casos en Detroit, Nueva Orleáns, Orlando y Seattle será suspendido durante el estudio de los casos de inmigrantes sin autorización para estar en el país que no están bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), informó el jueves el Departamento de Seguridad Nacional.

El ICE revisó hace tiempo 11.862 asuntos en Baltimore y Denver. Las autoridades recomendaron la suspensión de al menos 1.600 casos en esas dos ciudades.

Las revisiones son parte de un compromiso del gobierno del presidente Barack Obama para dirigir principalmente la atención de los medios de deportación sobre esos inmigrantes involucrados en la delincuencia y sobre quienes representen una amenaza a la seguridad nacional o son una amenaza a la seguridad pública.

Los legisladores republicanos rechazan esa medida por considerarla una "amnistía sesgada".

El senador demócrata Charles Schumer y otros legisladores han insistido a la Casa Blanca que ejerza más discreción en cuanto a las deportaciones, para dar prioridad a inmigrantes con antecedentes criminales y aminorar así numerosas divisiones familiares causadas por casi 400.000 deportaciones anuales durante el mandato de Obama.

Como fruto de esa política discrecional, el departamento de Seguridad Nacional recomendó en enero cancelar 14% de los 11.682 casos de deportaciones que revisó durante dos meses en Denver y Baltimore. La meta es revisar un total de 300.000 casos durante los próximos meses en todo el país.