MEXICO - El ejército mexicano levantará un monumento para honrar a los militares caídos en el combate al narcotráfico y la delincuencia organizada, en un intento por contribuir a elevar la moral del personal castrense y evitar deserciones.

El proyecto de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), registrado en los planes de inversión de 2012 ante la autoridad hacendaria, señala que el "Memorial del ejército y fuerza aérea mexicanos" se erigirá en el campo deportivo militar Marte de la ciudad de México y constará de un cañón y un espejo de agua.

Con un costo toral de 13,8 millones de pesos (un poco más de un millón de dólares), el ejército tiene planeado concluir el memorial en diciembre.

En placas que serán colocadas en el cañón se grabarán los nombres de los militares caídos en el combate al crimen organizado.

El vocero de la Sedena, general Ricardo Trevilla, dijo en marzo a periodistas que 130 militares habían muerto sólo en enfrentamientos con presuntos miembros del crimen organizado ocurridos desde que inició el gobierno del presidente Felipe Calderón.

Apenas asumió el poder, Calderón lanzó una ofensiva contra los carteles de las drogas que incluyó el despliegue inédito de militares y marinos frente a la incapacidad de policías locales para hacer frente a la espiral de violencia desatada por narcotraficantes.

Las fuerzas armadas se han convertido en un pilar de la estrategia oficial contra el narcotráfico, aunque también han sido blanco de señalamientos de abusos por parte de organismos civiles nacionales e internacionales.

La Sedena señaló en el proyecto que el memorial tiene como propósito "honrar la memoria del personal militar que ha ofrendado su vida en la lucha contra la delincuencia organizada, contribuyendo con ello a elevar el amor patrio y la moral del personal militar".

Unos 45.000 militares y otro número no especificado de marinos permanecen desplegados a diario en diversas zonas del país para enfrentar al crimen organizado.

La violencia atribuida a la delincuencia organizada ha dejado más de 47.500 muertos desde diciembre de 2006.

México acudirá a las urnas el 1 de julio para elegir nuevo presidente. Los candidatos se han manifestado por cambiar la estrategia de combate al crimen organizado, aunque han coincidido en que mantendrían a las fuerzas armadas en las calles mientras se fortalecen las capacidades de las policías.