El candidato presidencial opositor Henrique Capriles seguirá adelante con su pre-campaña pese al incidente del domingo en que un joven resultó herido a bala cuando su comitiva fue atacada por desconocidos, aunque su equipo de colaboradores exigió a las autoridades que esclarezcan el hecho.

"Vamos a seguir haciendo (la pre-campaña). Ellos no nos van a intimidar porque lo que buscan de esta manera es que venza el miedo", advirtió en rueda de prensa el lunes Armando Briquet, jefe del comando de campaña del candidato opositor y gobernador del estado central de Miranda.

En cuanto a la presunta participación de militantes del oficialista Partido Socialista Unidos de Venezuela (PSUV) en el ataque --que Capriles denunció el domingo-- Briquet sólo indicó que algunos vídeos y fotos muestras la presencia de personas de esa organización.

El ministro de Relaciones Interiores, Tareck El Aissami, aseguró el lunes a la televisora estatal que las autoridades iniciaron una investigación para determinar los responsables del hecho, que calificó como un "show" de la oposición.

"No podemos admitir que cualquier acto de violencia impuesta por ellos (la oposición), inmediatamente con su aparataje (aparato) comunicacional pretendan de una vez señalárselo al gobierno", afirmó.

El Ministerio Público informó el lunes en un comunicado que designó un fiscal de la región capital para que trabaje junto con la policía judicial en una investigación.

El domingo, un grupo de desconocidos atacó la comitiva de Capriles durante un recorrido en la barriada pobre de Cotiza, al norte de la capital, resultando herido de bala el hijo del diputado disidente del oficialismo Ismael García, además de un personal de sonido de comando del gobernador, que fue golpeado en la cabeza con un objeto contundente, relató Briquet.

El canal de noticias Globovisión denunció el lunes que un equipo de la televisora fue agredido y despojado de su cámara por un grupo de desconocidos durante ese acto.

Un grupo de empleados del canal, que es crítico del gobierno, acudió el lunes a la policía judicial para solicitar una investigación, al igual que lo hizo el diputado García.

Al ser preguntado sobre si el hecho puede ser considerado como un "atentado" contra Capriles, Briquet expresó que "no nos corresponde a nosotros calificar frente a qué estamos".

"Una de las cosas que debería hacer los órganos oficiales que tendrían que calificar que si eso fue una acción espontánea de quienes portaban las armas ahí. Si es un mandato político...si fue consecuencia del discurso que vienen llevando y sembrando el gobierno en el país", agregó.

Respecto a la presencia de funcionarios policiales del estado Miranda en el acto político de Capriles, Briquet aseguró que en el evento estuvieron presentes "dos policías de Miranda desarmados" que actúan como escoltas del gobernador.

Algunos miembros del PSUV han denunciado que cuatro personas de ese colectivo resultaron heridas en el hecho, aunque las autoridades no lo han confirmado.

El vicepresidente Elías Jaua dijo el lunes que "fue una situación confusa. Nuestra militancia sabe que tiene que respetar el ejercicio político de otras instituciones, pero también los otros actores políticos tienen que respetar a nuestra militancia".

Jaua, quien es el precandidato del PSUV para la gobernación de Miranda, fustigó el acto político de Capriles, y declaró a la emisora local Unión Radio que la "derecha, (por su) baja popularidad ha tenido que lanzarse a una campaña precipitada e ilegal".

Capriles, de 39 años, fue elegido el pasado 12 de febrero en unas primarias de la oposición como candidato único para enfrentarse al presidente Hugo Chávez en los comicios del 7 de octubre.