Una organización juvenil hispana con sede en Glenwood Springs, en el oeste de Colorado, denunció que el distrito escolar local firmó un acuerdo con tres departamentos de policía de la zona permitiendo que los policías que trabajan en las escuelas públicas de la región también colaboren con el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés).

Por medio de un comunicado, los dirigentes de la Asociación de Jóvenes Unidos en Acción (AJUA) expresaron su desagrado por el hecho que la mesa directiva del distrito escolar RE-1 los excluyó de las negociaciones, a pesar de promesas al contrario, y por el hecho que el nuevo acuerdo entre escuelas y policías no prohíbe a los policías cooperar con ICE.

"Fuimos al RE-1 porque se suponía que nos iban a escuchar y porque ellos (los miembros de la mesa directiva) fueron electos para escuchar las preocupaciones de la comunidad", dijo Anahí Araiza, 18, alumna de grado doce de la Escuela Preparatoria Basalt y dirigente de AJUA.

"Pero me demostraron que no nos representan, ni a mí ni a mi familia, porque a ellos no les interesa nuestra seguridad", agregó.

Las negociaciones entre AJUA y el distrito escolar RE-1 habían comenzado en septiembre del 2011, luego de que AJUA denunciase que uno de los policías escolares de Carbondale, Álvaro Agon, cooperaba con ICE.

Aparentemente, Agon participó junto con agentes de ICE del arresto de dos hermanos hispanos el 18 de junio del 2011 durante un festival comunitario en Glenwood Springs.


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Agon, de origen colombiano, ya no está con la policía de Carbondale. El momento y las razones de su partida no se han hecho públicos.

Según Araiza, como resultado de las gestiones de AJUA y de otras organizaciones comunitarias locales y estatales, representantes de AJUA obtuvieron la promesa de participar de una reunión con Judy Haptonstall, superintendente del distrito escolar RE-1, y con dos miembros de la mesa directiva de ese distrito, Daniel Biggsy Richard Stettner.

La meta era ser parte de las negociaciones entre las autoridades escolares y los departamentos de policía de Glenwood Springs, Basalt y Carbondale para asegurarse que el acuerdo entre escuelas y policías incluyese una cláusula prohibiéndoles a los policías escolares, u "oficiales de recursos", participar de las fuerzas de tareas o de los operativos de ICE.

El 11 de noviembre del 2011, Araiza fue una de las dos estudiantes de AJUA que le pidieron a la mesa directiva del distrito RE-1 que se prohíba la cooperación entre policías de escuelas y agentes de ICE.

Luego, el pasado 10 de febrero, esa mesa directiva informó a los medios locales que estaba dispuesta a modificar su relación con la policía local para asegurarse que los "oficiales de recursos" no participarían en operativos de inmigración

Pero cuando Araiza y otros miembros de AJUA se reunieron el pasado 29 de febrero con mesa directiva del distrito RE-1 se enteraron que el acuerdo entre las escuelas y los departamentos de policía ya estaba firmado, que el acuerdo no prohibía la colaboración entre policías y agentes federales de inmigración, que no existía la intención de modificar el acuerdo, y que ya no habría más reuniones con AJUA.

Según la copia del acuerdo provista por AJUA, el distrito escolar RE-1 reconoce que tiene "la autoridad y la responsabilidad de definir las funciones y el alcance de todos aquellos que trabajan en las escuelas y con nuestros estudiantes".

"Pero no quisieron usar esa autoridad y continuarán proveyendo fondos para los oficiales escolares que también forman parte de los grupos de tareas de ICE", explicó Araiza.

"La mesa directiva no cree que es sabio restringir la habilidad de un policía para colaborar con otras fuerzas del orden a nivel local, estatal o federal", dice el acuerdo entre escuelas y policías.

"Los oficiales de policías son los mejor preparados y tienen todas las herramientas necesarias para su trabajo cuando también tienen la habilidad de colaborar con cualquier otra agencia cuando así lo demandan las circunstancias", agrega el documento.

En la reunión del 29 de febrero, la mesa directiva de RE-1 les informó a los representantes de AJUA que esa mesa directiva ya no sentía "la necesidad de hacer nada más de lo que ya se había hecho con respecto al acuerdo", por lo que "las negociaciones quedaron terminadas".

Otra dirigente de AJUA, Candice Alderfer, expresó su desagrado "por haber esperado tanto tiempo para luego llegar a resultados insatisfactorios".

"Estamos desilusionados porque nos dieron falsas esperanzas haciéndonos creer que íbamos a ser parte del proceso. Lo que el distrito nos está diciendo es que ellos están más preocupados con tener a grupos de tareas de ICE en las escuelas que con tener a estudiantes y padres en esas mismas escuelas", dijo Alderfer.

"Nunca confiaremos en un oficial de recursos en las escuelas sabiendo que ese oficial colabora con ICE. Seguiremos nuestra lucha hasta que este tema se resuelva", concluyó.