SAO PAULO - Las dudas sobre la capacidad de Brasil para tener sus estadios listos para la Copa Confederaciones del próximo año serán despejadas el jueves cuando la FIFA anuncie las ciudades sedes.

El torneo que se disputará del 15 al 30 de junio de 2013 será la primera gran prueba de Brasil con miras al Mundial de 2014, y la decisión de la FIFA dará indicios claros sobre el nivel de los preparativos.

La FIFA anunció inicialmente seis sedes, pero la lentitud de los preparativos en las ciudades de Salvador y Recife, en el noreste del país, obligó al organismo rector del fútbol mundial a crear itinerarios de emergencia con cuatro y cinco sedes.

Las ciudades tenían hasta este mes para mostrar sus avances y convencer a la FIFA de que estarán listas para la Confederaciones.

Río de Janeiro, Belo Horizonte, Fortaleza y Brasilia ya tienen sus sedes seguras. La inauguración será en Brasilia y la final en el estadio Maracaná de Río.

La mayor duda es Recife, que tuvo que adelantar la fecha de entrega de su estadio por 10 meses después que la FIFA dijo que quería a la ciudad en la Confederaciones. La Arena Pernambuco, con capacidad para 46.000 espectadores, albergará cinco partidos en la Copa del Mundo, incluyendo uno de la segunda ronda.

"Estamos confiados", comentó Ricardo Leitao, el oficial gubernamental encargado de los preparativos en Recife. "Se cumplirá con todo lo que el estado de Pernambuco le prometió al a FIFA. Nos apegamos a ese itinerario y estamos encaminados para terminar la Arena Pernambuco en febrero de 2013".

La FIFA usualmente quiere que las sedes nuevas estén listas seis meses antes de las competencias, para poder realizar al menos dos eventos de prueba, pero en este caso aceptaría recibir la Arena Pernambuco cuatro mese antes del primer partido del campeonato.

El mes pasado, el ministro de deportes de Brasil Aldo Rebelo, el oficial encargado de los preparativos del Mundial y los Juegos Olímpicos de 2016 en Río, garantizó que Recife estaría listo. Su declaración se produjo apenas unos cuantos días después que el secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, expresó preocupación por la lentitud en las obras de la Confederaciones.

Valcke advirtió hace poco que Brasil no tiene margen de error una vez empiece la venta de boletos el 3 de diciembre. El sorteo se realizará dos días antes.

Recife quiere evitar la desilusión de otras sedes que no pudieron participar en ediciones previas de la Confederaciones, como le sucedió a Kaiserslautern en 2005 en Alemania y a Port Elizabeth en 2009 en Sudáfrica.