Miami - La celebración de fin de año está cerca y puede ser un periodo difícil para nuestro bolsillo. Es hora de preparar un plan de finanzas para el fin de año.

El año pasado el gasto promedio de los consumidores de Estados Unidos en las actividades de fin de año fue de $770 según Apprisen, organización no lucrativa de consejería de crédito para consumidores.

"No tenemos aun información sobre el gasto de este año pero sabemos que los consumidores están usando más sus tarjetas de crédito y es posible que el gasto de las familias aumente en esta temporada de fin de año", dijo Jena Castanon, vocera de Apprisen.

Lo más importante es prepararse para la temporada de gastos, dice Castanon. Los siguientes son algunos de los consejos de Apprisen para planear el fin de año:

Establezca un presupuesto. La mejor manera de evitar el exceso de gastos en esta temporada de fin de año es hacer una lista detallada de todos los gastos y asignar a cada no una cifra o presupuesto. El punto de partida puede ser lo que gastó año pasado. El presupuesto le permitirá además establecer prioridades y realizar recortes en áreas menos importantes para usted y aumentos en las más relevantes.

Empiece un plan de ahorro. Lo más importante después de un presupuesto es determinar de dónde va a salir el dinero. Y como sus gastos normales no paran durante el fin de año, tal vez tenga que hacer algunos recortes para ahorrar el dinero que necesitará en los últimos meses. Puede reducir gastos de entretenimiento como salidas a comer fuera y otros.

Infórmese antes de salir de compras. Investigue sobre los productos que va a comprar antes de salir de compras. Así tendrá más claro qué marcas quiere y dónde obtendrá los mejores precios. Y no olvide buscar los cupones de descuento.

Use efectivo o una tarjeta débito prepagada con cantidad que desea. La ventaja de esto es que nos obliga a estar dentro del presupuesto. En cambio si usamos tarjetas de crédito, existe la tentación de gastar más de lo establecido.

No olvide lo más importante. El fin de año es el momento de compartir en familia por encima del valor de las cosas. En otras palabras, gastar mucho no necesariamente garantiza una mejor Navidad.