Walt Weiss fue un jugador sucio. Los simpatizantes de los Rockies desde hace años lo saben, ya que pueden visualizar a Weiss como una campo corto descarnado.

Y aquí está, como uno de los jugadores claves de los Rockies de 1995, cuando los Rockies llegaron a la liguilla final. El frente de su playera con el número 22 está llena de polvo. Su rostro está marcado con una mezcla de sudor y un ojo blanco.

Es interesante que un muchacho nacido en Tuxedo, N.Y., está a punto de estar tan alejado de las cortadas formales como es posible estarlo.

"Walt fue un jugador trabajador todo el tiempo", dijo Dante Bichette, su excompañero en los Rockies.

"Todos los días llegaba listo para trabajar. Era realmente un profesional".

Y ahora ese jugador "sucio" es el jefe. El 7 de noviembre, Weiss, 48, fue contratado como el sexto manager en la historia de los Rockies, Y él espera que los jugadores se comprometan con el trabajo como él lo hizo.

"Tengo fuertes convicciones de cómo se juega este juego", dijo Weiss. "Necesito comunicárselo a los jugadores y eso es lo que trataré de hacer. Hay una manera correcta y una equivocada de jugar este juego.

Y yo quiero que lo jueguen bien".

El manager de los Yankees, Joe Girardi, jugó con Weiss en los Rockies de 1994 y 1995.

"No tengo dudas que él puede ser un buen manager", dijo Girardi. "Walt tiene el buen béisbol en la mente.


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Hablábamos durante horas del juego. Ciertamente él es un intenso competidor, pero, aún más importante, es una buena persona".

Todd Helton, el veterano primera base de los Rockies, dijo que, "Nunca escuché nada malo sobre este muchacho".

Weiss es una buena persona fuera del campo. Pero dentro del campo de juego, es un intenso competidor.

Brody, el hijo de Weiss, alumno de último año en la Regis Jesuit High School, lo sabe muy bien, ya que ha jugado béisbol juvenil con su padre como entrenador durante años.

Walt estaba en su segundo año en Regis como entrenador asistente cuando Brody, un campo corto de los Raiders en la clase 2011, ganó el campeonato estatal de categoría 5A. Luego Walt fue nombrado como entrenador en jefe. La primavera pasada, Walt, con su hijo Brody en el equipo, llevó a los Raiders a las semifinales de la Clase 5A, donde cayeron ante Cherry Creek, el eventual campeón.

"Se mantiene calmo y tranquilo, pero uno puede ver que los grandes juegos lo apasionan", dijo Brody, quien recibió una beca de béisbol para la Universidad de California. "Lo sé porque se le ve esa mirada en su ojos".

Con una sola mirada...
Bob Gebhard, el gerente general de los Rockies que contrató a Weiss, recuerda que  Weiss, como jugador, podía decir mucho sin decir una sola palabra.

"Una vez, un jugador joven conectó al piso en dirección del campo corto pero no corrió rápido a primera. Mostró cierta displicencia", dijo Gebhard. "Walt nunca abrió su boca. Solamente lo miró. Quiero decir, lo miró por mucho tiempo. A veces esas miradas dicen más que mil palabras. Y resultó, porque ese muchacho nunca más dejó de correr a primera base".

Weiss sabe que los Rockies están en una mala posición, ya que perdieron 98 juegos en 2012. Dada la reputación de Weiss de ser intenso, ¿tendrá la paciencia necesaria para hacerse cargo de jugadores de las ligas mayores que no respondan a sus expectativas o su ética de trabajo?

"Como manager, uno tiene que ser capaz de controlar las emociones, porque los muchachos nos están mirando", dijo Weiss. "Lo sé muy bien. Soy la clase de persona que trabaja mucho y tarda en enojarse. Pero cuando ya no lo tolero, generalmente se arma una escena".

Adicto al béisbol
El béisbol siempre ha sido parte de la familia de Weiss. Comenzó su carrera en las mayores con Oakland, tras jugar a nivel colegial en Carolina del Norte. Luego jugó 13 temporadas completas en las ligas mayores, con los Atléticos, los Rockies y los Bravos. Estuvo ocho veces en la postemporada y jugó en tres Series Mundiales. Ganó una Serie Mundial (1989, con los Atléticos) en su segunda temporada en las mayores.

Tras terminar su carrera con los Bravos en 2000, volvió a los Rockies como instructor y consejero, donde estuvo del 2002 al 2008. Luego, dejó el trabajo para estar más tiempo con su familia. Pero ahora está de regreso en las ligas mayores.

"Tengo que admitir que nunca pensé que esto pasaría", dijo Terri. "Ha sido muy interesante estar alejados del béisbol durante cinco años. Tuvimos una vida tranquila y normal, educando a los niños y haciendo cosas en familia. Ha sido lindo, pero este trabajo es algo muy especial para Walt",

Helton era un novato bien afeitado cuando llegó a los Rockies en 1997. Fue entonces cuando se encontró con Weiss.

"Con Walt, siempre fue 'Cierra la boca y haz tu trabajo'", dijo Helton. "No hay muchos jugadores que sean así. Creo que seguirá siendo así como manager".

En febrero, cuando Weiss comience a trabajar con su equipo para el entrenamiento de primavera en Salt River Fields en Scottsdale, Arizona, una cosa es cierta: él seguirá siendo él mismo.

"No puedo fingir porque no sirve fingir", dijo Weiss. "Los jugadores quieren las cosas reales. Lo saben y detectan si alguien está fingiendo. Voy a ser real. Eso es lo que haré".