DES MOINES, Iowa - La primera nevada de la temporada se precipitó el jueves sobre la región centro-norte de Estados Unidos, creando condiciones peligrosas para los conductores y obligando a cancelar vuelos en el país el fin de semana antes de Navidad.

La tormenta, que dejó 30 centímetros (un pie) de nieve en partes de Iowa y más de 45 centímetros (19 pulgadas) en la capital del estado de Wisconsin, formó parte de un sistema que comenzó a principios de semana en las montañas Rocosas antes de desplazarse hacia el centro-norte del país.

Debido a la tormenta, las aerolíneas cancelaron unos 1.000 vuelos antes de la Navidad, relativamente pocos encomparación con anteriores temporales de gran escala, aunque el número continuaba en ascenso.

La mayoría de las cancelaciones ocurrieron en los aeropuertos internacionales O'Hare y Midway de Chicago. Las autoridades de aeronáutica dijeron el jueves en la noche que más de 350 fueron suspendidos en O'Hare y más de 150 en Midway. Muchas personas en el aeropuerto O'Hare se tomaron las cancelaciones con calma y el aeropuerto, que normalmente tiene un intenso tránsito aéreo, estaba más tranquilo de lo normal en la noche.

Se prevé que el temporal se dirigirá durante la noche hacia los Grandes Lagos y cruzará a Canadá.

En Iowa, dos personas perdieron la vida y siete resultaron heridas en una colisión múltiple de 25 vehículos. Los conductores no podían ver debido a la ventisca y no advirtieron los vehículos que habían reducido la velocidad o que se habían detenido en la carretera interestatal 35 a unos 90 kilómetros (60 millas) al norte de Des Moines, dijo la policía del estado.


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Además de esta colisión, otras muertes de tránsito fueron atribuidas a la tormenta en Nebraska, Kansas y Wisconsin. En el sureste de Utah, una mujer que intentó caminar en busca de auxilio después de que su coche quedara atascado en la nieve murió el jueves en la noche.

En el extremo sur de la tormenta de nieve, los tornados destruyeron varias viviendas y derribaron árboles por todo Arkansas, informó el Servicio Meteorológico Nacional.

La tormenta generó acumulaciones de 30 centímetros (un pie) de nieve en Des Moines, pero no llegó a ser tan destructora como se temía porque la población estaba alerta a posibles daños, dijo Kevin Skow, uno de los expertos del Servicio Meteorológico Nacional en Des Moines.