SANTIAGO DE CHILE-Con la nominación al Oscar de "No" de Pablo Larraín, Chile no sólo consigue su primera candidatura al premio a la mejor cinta extranjera, sino la atención del mundo nuevamente y con ella un nuevo impulso a la producción cinematográfica local.
"(La postulación) da cuenta de una industria que comienza a perfeccionarse, a profesionalizarse y poder entrar en competencia en estándares internacional, del calibre de las películas que están compitiendo", dijo el jueves a la televisión local el ministro de Cultura chileno Luciano Cruz-Coke, tras anunciarse los nominados.

"Porque entenderá que películas como (la candidata austriaca) 'Amour' de (Michael) Haneke, un tipo premiadísimo, están en un estándar que nosotros aún no alcanzamos", añadió el funcionario. "Estar en esta categoría ... es muy bueno para el país, porque va a poner los ojos respecto de nuestro cine, que ya ha sido ampliamente reconocido en festivales como Berlín, Cannes, y ahora que coronan esto con una película nominada al Oscar".

Para Larraín, la postulación no resultó del todo sorpresiva, pues el mes pasado la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas anunció que su filme estaba entre los nueve preseleccionados-el único de Iberoamérica-, y las críticas por donde se ha exhibido han sido positivas.

"Pensaba que estábamos cerca", dijo el director a sólo minutos de conocida la nominación, pero en conversación con la televisión estatal confesó que la ganadora, en su opinión, será "Amour", que conquistó otras cuatro candidaturas, incluyendo a mejor película, director, guion original y actriz (Emmanuelle Riva). "Lo más probable es que esto termine en las manos de Michael Haneken, que es lo más razonable", añadió.

Más optimista y expresivo fue el protagonista de su película, el astro mexicano Gael García Bernal, quien en su cuenta de Twiter escribió: "Ah chingá! Suenan los telefonazos madrugadores, para decirnos que (hash)NOlapelícula está nominada al Óscar. AGÜEVO! LARAJA! Vamos a la pachanga!".

De hecho, Chile celebraba por partida doble: el director de cinematografía Claudio Miranda, nacido en el país, fue nominado al Oscar por su trabajo en el filme "Life of Pi" de Ang Lee.

"No", inspirada en los hechos reales que llevaron a la derrota de Augusto Pinochet, competirá también con la saga danesa del siglo XVIII "En kongelig affære" ("Un asunto real") de Nikolaj Arcel, el drama canadiense de un niño soldado "Rebelle" ("War Witch") de Kim Nguyen y la aventura noruega marina "Kon-Tiki", de Joachim Roenning y Espen Sandberg.

La cinta mezcla escenas reales de la campaña previa al plebiscito del 5 de octubre de 1988, cuando la mayoría de los chilenos le dijeron "no" a Pinochet e impidieron que siguiera en el poder ocho años más, a contar de 1990.

García Bernal da vida al publicista René Saavedra, el ejecutivo publicitario que quedó en medio del referendo de televisión de 1988 y ayudó a convencer a la gente a votar "no". El personaje, como en la realidad, logra desarrollar una campaña muy contagiosa, llena de música, bailes, risas, con personajes corrientes, como estudiantes, jubilados y amas de casas.

"El cine chileno es probablemente la mejor herramienta de imagen país que tenemos, por lejos", destacó Cruz-Coke, el ministro de Cultura.

Chile buscaba desde hace tres décadas la codiciada candidatura al Oscar a la mejor cinta extranjera. En dos ocasiones el director Miguel Littin quedó entre las nueve semifinalistas, por "Actas de Marusia" (1976) y "Alsino y el cóndor" (1983), pero como estaba en el exilio representó a México y Nicaragua, respectivamente.

El 2009 se pensó que "La nana" de Sebastián Silva, que triunfó en festivales como Sundance y fue nominada a un Globo de Oro, tendría buenas posibilidades, pero el Consejo Nacional de la Cultura no la escogió para competir.

Los ganadores del Oscar, en su 85a edición, se darán a conocer el 24 de febrero en una ceremonia que se transmitirá al mundo en vivo desde el Teatro Dolby de Hollywood.