Angel Castro pasa sus días oscilando entre la determinación y la desesperación. Ella tiene 28 años y, como resultado de una caótica infancia y adolescencia, vive en pobreza. Además, cuida sola a sus dos niños pequeños.

Castro vive en un apartamento subsidiado en Englewood y se esfuerza para encontrar niñeras con precios que ella pueda pagar. Corre a tomar el bus que la llevará a un trabajo de medio tiempo que recientemente le proporcionó $452 al mes.

Conocer estas circunstancias de la vida de Castro permite entender algo de los grandes desafíos que enfrenta. Sea como fuere, ella cuida de Aaron, de 3 años, y Alexis, 17 meses, y habla con una voz que refleja esperanza.

Angel Castro s 3-year-old son, Aaron, right, has already lived in 10 different shelters, hotel rooms and apartments.
Angel Castro s 3-year-old son, Aaron, right, has already lived in 10 different shelters, hotel rooms and apartments. (Joe Mahoney/The I-News Networ)

"Trato de ser la mejor madre que puedo", comentó. "Quiero darle a mis hijos la oportunidad de una vida saludable. Quiero que vayan a la escuela, que tengan buenas calificaciones, que puedan ir a la universidad y que tengan un buen futuro".

Al analizar la creciente brecha entre grupos minoritarios y blancos en Colorado en cuanto a progreso social se descubren duras realidades detrás de esos números. Una de esas realidades es que, entre las familias con niños que viven en pobreza, el 68 por ciento de esas familias tiene un solo padre, que generalmente es la madre.

Los padres o madres solteros son un mayor indicador de pobreza que raza, según el análisis de seis décadas de datos del Buró de Censo de Estados Unidos analizados por I-News Network. Combinado muchas veces con educación formal reducida y con menos oportunidades de empleo, el aumento en la cantidad de familias con un solo padre es uno de los principales factores en la disparidad entre los residentes afroamericanos, latinos y blancos en estado desde la época del movimiento de derechos civiles.

(Joe Mahoney/The iNews Networ)

El análisis de I-News incluyó ingresos familiares, índice de pobreza, graduación de escuela secundaria y de la universidad, y porcentaje de dueños de casa, sobre la base de la información provista por el Buró del Censo de EEUU de 1960 a 2012. También se examinaron reportes sobre salud y justicia.

Aunque el porcentaje de familias con un solo padre ha aumentado en todas las razas, subió de una manera particularmente dramática entre los afroamericanos. En Colorado, más del 50 por ciento de las familias afroamericanas con niños pequeños está a cargo de un solo padre, comparado con un 25 por ciento de familias blancas en esa misma situación. Entre los latinos con niños pequeños en este estado, el 35 por ciento está a cargo de un solo padre, según el estudio de I-News.

Estos números se superponen al crecimiento en la cantidad de madres solteras. A nivel nacional, el 29 por ciento de los bebés blancos tienen madres solteras, según el Centro para la Prevención y Control de Enfermedades. A la vez, el 53 por ciento de los bebés hispanos y el 73 por ciento de los bebés afroamericanos tienen madres solteras.

"Cuando uno habla con algunos de los dirigentes más experimentados del movimiento de los derechos civiles, lo que repetimos una y otra vez es el desafío a la estructura familiar, sea de afroamericanos o de latinos. En un sentido, en la década de 1960 la estructura familiar era mucho más sólida", dijo el alcalde de Denver, Michael Hancock. "Había más mujeres en la casa. Y había menos madres solteras tratando de criar solas a sus hijos".

"En cierto sentido, la estructura familiar se ha desintegrado. Es un desafío real", agregó.

Aunque muchas de las familias con un solo padre crean a hijos pujantes y productivos, la creciente tendencia de hogares sin padres (varones) tiene enormes consecuencias para las futuras generaciones. Los niños criados en hogares a cargo de mujeres en Colorado tienen cuatro veces más posibilidades de crecer en pobreza que los hijos que viven en hogares con parejas casadas, según el análisis de I-News. Otros estudios demuestran que esos niños tienen menos oportunidades de graduarse de la escuela secundaria o de ir a la universidad.

"Tenemos un problema en la comunidad. Cada indicador que uno puede conectar con hogares sin padre o quebrantados, cada cosa negativa, incluyendo alto índice de deserción escolar, encarcelamiento y muerte prematura violenta, todas esas cosas se conectan con niños de familias fracturadas", dijo Christelyn D. Karazin, fundadora de "No Wedding, No Womb!", una iniciativa en línea que busca responder al crecimiento en el número madres solteras afroamericanas.

Regina Huerter, cofundadora de Gang Rescue And Support Project en Denver, que se enfoca primariamente en jóvenes hispanos, opinó que la brecha que divide a las razas surge de la convergencia de varios factores que se "refuerzan mutuamente", como bebés a cargo de madres solteras, aumento en la cantidad de hombres de minorías encarcelados, y la desaparición de los vecindarios de las minorías.

Todos esos elementos debilitaron la unidad familiar y cambiaron las normas que definían a la comunidad hace sólo cinco décadas, dijo Huerter. En algún momento, aseveró, se volvió socialmente aceptable que mujeres solteras tengan hijos.

¿Cuándo sucedió eso? ¿En qué momento? Mi madre me hubiese matado si yo hubiese quedado embarazada", dijo Huerter, 52.

Huerter, Hancock y otros conectaron parcialmente la falta de padres (varones) en el hogar con el aumento en la cantidad de latinos y afroamericanos en prisión, en muchos casos por crímenes relacionados con drogas.

En 2010, uno de cada 20 hombres blancos estaba encarcelado en las prisiones estatales de Colorado, comparado con uno de cada 50 varones latinos y uno de cada 150 hombres blancos, según el análisis de I-News de estadísticas oficiales.

El índice de encarcelamiento de afroamericanos y latinos en Colorado es mayor que el promedio nacional, en el que también existe una gran disparidad, según reportes del Buró de Justicia. A nivel nacional, uno de cada 33 hombres blancos y uno de cada 83 hombres latinos estaba encarcelado en 2010, comparado como uno de cada 150 hombres blancos.

"La combinación de la guerra contra ciertas drogas y las sentencias obligatorias provocaron un gran aumento en la cantidad de hombres afroamericanos encarcelados, acentuando el desmoronamiento de las familias afroamericanas", dijo Theo Wilson, director de distrito de BarberShop Talk, una organización de mentores para hombres.

El Rev. Leon Kelly, quien trabajó con miles de niños con problemas en los barrios carenciados de Denver, cree que el abandono intergeneracional es la raíz del fenómeno de las madres solteras.

"Cuando la persona a cargo del hogar es una mujer, a veces ellas creen que esa es la norma porque así fueron criadas ellas", dijo Kelly. "Están muy acostumbradas a que su pareja entre y salga de sus vidas. Con los niños, con los bebés, nadie se los puede quitar. Esos niños siempre van a estar allí".

Kelly dijo que el 80 por ciento de los jóvenes a quienes él aconseja provienen de familias a cargo de mujeres solas.

"Muchos de ellos jamás tuvieron un hombre consistentemente en el hogar en el que pudiesen ver a una figura masculina a cargo del hogar", dijo Kelly. "Muchos de ellos se unen a pandillas porque allí encuentran algo de identidad, de aceptación. Ya no se sienten como muchachos sin padre".

Vida compleja

El hijo de Angel Castro, Aaron, tiene sólo 3 años pero ya ha vivido en 10 albergues distintos, incluyendo hoteles y apartamentos. Cuando Alexis nació en agosto del año pasado, Castro ya estaba en un apartamento en Englewood que consiguió por medio de la Coalición de Colorado para los Desamparados. Castro paga $54 al mes por ese apartamento.

Sin ayuda financiera por parte de los padres de sus hijos, Castro trata de ahorrar todo el dinero posible. Hace burritos y los venden en los buses de la ciudad. Busca metales y aluminio en los depósitos de residuos. Limpia casas. Ayudó a desalojar a inquilinos que no pagaban. Entrenó perros y hasta vendió plasma (sangre).

La madre de Castro también enfrentó problemas similares. Ella tenía 16 años cuando nació Angel, la primera de seis hijos (con tres esposos distintos). Castro dijo que su padre tiene ocho hijos de cinco mujeres distintas.

En su infancia, Castro vivió en numerosos hogares para niños y con familias de crianzas. A los 12, se fue a vivir con su novio, de 22 años, en Aurora. De adolescente, estuvo involucrada en un acto de violencia y terminó en la cárcel.

De los padres de sus hijos, Castro opinó que "no le presté atención a muchas señales de peligro. Estaba demasiado enfocada en tener una buena relación con los padres de mis hijos y en tener la familia que siempre quise".

Posibles soluciones

Tanto conservadores como liberales citan el impacto de los programas de ayuda social para familias como uno de los principales factores de la creciente división entre razas, aunque por distintos motivos. Algunos dicen que los recortes en los programas de ayuda gubernamental afectan desproporcionadamente a las minorías. Otros dicen que ese sistema crea dependencia del gobierno y hace que las minorías y los pobres no puedan mejorar su futuro.

El exsenador Hank Brown recompensa las conductas que llevan a la pobreza.

"La mayoría de los estados operan en un manera que hace que cuanto más hijos alguien tenga sin estar casado o casada, más dinero recibe", dijo Brown. "Sé que es duro escucharlo, pero si uno mira a las estadísticas de hijos de madres solteras, se correlacionan con el comienzo (de los pagos de la ayuda social). Por supuesto, una vez que se entra en el ciclo, es difícil salir".

Pero, según el exalcalde de Denver Wellington Webb, la reforma del bienestar social que fue aprobada en la época del Presidente Clinton catapultó "a mucha gente que antes recibía ayuda del gobierno a una especie de tierra de nadie, lo que provocó un aumento en el número de personas en desventaja que antes habían recibido ayuda".

El nudo gordiano no se puede desatar, según Isabel V. Sawhill y Ron Haskins, investigadores del Brookings Institution, en Washington, D.C. En su libro Creating an Opportunity Society, de 2009, proponen aumentar las oportunidades educativas para niños prescolares, crear programas de apoyo para adultos trabajadores y reducir el número de nacimientos de hijos de parejas no casadas a la vez que se aumenta el número de niños criados por parejas casadas.

En una entrevista con I-News, Sawhill dijo que el importante aumento en el número de padres y madres solteros crea disparidad entre las razas, especialmente entre afroamericanos y blancos.

"Es una de las razones por las que no se ha reducido la brecha, especialmente desde la década de 1970", comentó.

Sawhill y Haskins también usaron datos del censo y modelos analíticos para simular lo que podría suceder con el índice de pobreza en distintas circunstancias, es decir, cambiando factores como trabajo, educación, matrimonio y tamaño de la familia en el caso de personas carenciadas. Sawhill y Haskins encontraron que la pobreza se reduciría en un 70 por ciento si esas personas completasen sus estudios secundarios, se casasen, tuviesen no más de dos hijos y trabajasen de tiempo completo.

Estos dos investigadores también construyeron un modelo para ver qué sucedería si se duplicase la ayuda social para las familias carenciadas.

"El resultado fue revelador", dijeron los investigadores. "Aunque se duplicase el actual nivel de beneficios, la pobreza se reduciría mucho menos que con un cambio de conducta, según las simulaciones. El trabajo, el matrimonio, la educación y el tamaño de la familia son determinantes más poderosos en la incidencia de pobreza que el monto de dinero en efectivo recibido como ayuda del parte del gobierno".

Sawhill le dijo a I-News que las desigualdades solamente terminarán por medio de una combinación de responsabilidad personal y buenas políticas públicas, incluyendo ayuda para los que ya trabajan. "No se trata de una cosa o de la otra. Son las dos a la vez", indicó.

Desafiando convenciones

Cuando el alcalde de Denver habla de las luchas de los padres solteros, lo hace desde el prisma de su propia infancia.

El menor de 10 hermanos, Hancock fue criado por su madre, quien se separó de su esposo cuando Hancock tenía 6 años. Su padre tenía un problema con la bebida y aparecía y desparecía de la vida de la familia.

Su madre mantuvo a los hermanos unidos, viviendo en distintos hoteles y apartamentos, a veces sin calefacción ni electricidad.

Una de las hermanas de Hancock fue asesinada por su novio. Un hermano murió de sida. Otro combatió el alcoholismo y aún otro fue adicto a las drogas. Dos terminaron en prisión durante algún tiempo. A pesar de todo, Hancock se graduó de la escuela secundaria y de la universidad, fue nombrado gerente general de la filial local de Urban League (la persona más joven en ocupar ese puesto en todo el país), y eventualmente fue electo como el alcalde de las vigésimo sexta ciudad más populosa en Estados Unidos. ¿Cómo lo hizo?

"Mi respuesta es realmente muy sencilla. Encontré la fe desde niño y la ejercité mucho al crecer", dijo Hancock. "Además, tuve el beneficio de ser el menor de diez hermanos. Miré muchas de las tribulaciones y problemas de mis hermanos mayores y aprendí a evitar sus errores".

"Tercero, tuve muchos adultos en mi vida quienes me dieron ánimo diciendo que yo podía triunfar si me enfocaba en hacerlo. Ellos me mantuvieron en esa dirección", agregó.

Hancock ofreció ese consejo para los niños en desventaja:

"Tus circunstancias actuales no tienen que definir dónde irás y quién serás en el futuro. Mi historia no es distinta de las historias de muchas personas exitosas, sean en negocios o en política. La diferencia entre aquellos que pueden ascender a su sueño de ser lo que quieran ser en la vida y los que no lo hacen son las decisiones que uno toma y el deseo y la decisión de enfocarse en llegar allí. La realidad es que los exitosos controlan su destino".

Por ahora, Angel Castro pasa sus días tratando de ver cómo alimentar y cuidar a Aaron y Alexis. Hace pocos meses, Castro organizó la fiesta del primer cumpleaños de Alexis y se sintió aliviada al ver que los regalos eran pañales y toallitas higiénicas y no juguetes.

Castro tuvo la suerte de conseguir que una vecina le cuidase sus niños por $20 por semana mientras ella trabajaba. Pero Castro tuvo que renunciar a ese trabajo cuando la niñera consiguió un trabajo mejor pagado.

Castro se siente frustrada por las interminables reglas y trámites del sistema de bienestar social, que, según ella, "nos lleva al fracaso". Ella recibe sólo cuatro horas por días de cuidado infantil subsidiado por el gobierno, por lo que no puede trabajar de tiempo completo.

A veces piensa que la única solución es poner a Aaron y Alexis con una familia de crianza y esperar que así tengan una vida mejor que la que ella tuvo.

"He tenido una vida completa de caos, sintiéndome herida y enojada por toda esta situación. No quiero que mis hijos sientan lo mismo que yo sentí al crecer", aseveró.