En los próximos 30 días se podría presentar en la legislatura de Colorado un proyecto de ley para permitir que ciertos inmigrantes indocumentados reciban licencias de conducir en este estado, según el Senador Estatal Jessie Ulibarri, demócrata de Commerce City, quien ya está en contacto con legisladores de otros estados donde se han aprobado medidas similares.

"Lo que escuché con total claridad es que no hay nada negativo con estas leyes, solamente beneficios, desde el punto de vista del cumplimiento de la ley", dijo Ulibarri. "En cuanto a la seguridad publica, es importante que la policía pueda identificar a sospechosos, a las victimas y al público con rapidez. El sistema actual no facilita ese proceso".

Colorado es uno de los pocos estados que está considerando este año ya no pedir que se presenten los documentos de ciudadanía para obtener la licencia de conducir. Los otros estados son California e Indiana. En Washington, Nuevo México e Illinois los inmigrantes indocumentados pueden solicitar licencias de conducir.

Algunos estados, incluyendo Carolina del Norte y Connecticut, anunciaron que ofrecerán licencias de conducir a los indocumentados beneficiados por el programa  de acción diferida. Colorado no es uno de esos estados, según Ro Silva, portavoz del Departamento de Impuestos estatal.

Desde 1999, Colorado prohíbe que indocumentados reciban licencias de conducir.

Si se aprueba el nuevo proyecto de ley que se basa en la llamada Iniciativa 52, los indocumentados podrían recibir su licencia de conducir si presentan una copia de su declaración de impuestos estatal, su número de identificación de impuestos federales y prueba de identidad emitida por su país de origen.

Además, deberán aprobar el examen de manejo y pagar los mismos costos que cualquier otra persona.
Esos requisitos, dijo Ulibarri, son mayores a los que se pide en otros estados para que los indocumentados obtengan sus licencias.

"Queremos hacer las cosas correctas y bien hechas. Queremos asegurarnos que la gente paga impuestos y que tiene una forma de identificación correcta y aceptable por las fuerzas del orden. Y queremos que la gente haga todas las cosas correctamente", dijo Ulibarri.

El proyecto de ley será debatido primero por varios comités del senado de Colorado y luego por el senado en pleno. Si resulta aprobado, será entonces debatido por la Cámara de Representantes.

Ignacio Ramírez, del Comité Licencias Para Todos, dijo que el impacto del voto hispano en las recientes elecciones dio un nuevo impulso a la propuesta.

Ramírez enfatizó que también habrá un beneficio económico para Colorado.  Sobre la base de un reciente estudio del Pew Hispanic Center, se estima que hasta 150 mil indocumentados de Colorado podrían recibir las licencias de conducir.  Si cada uno paga $50 (aunque el costo real aun no se ha decidido), eso significaría $7,5 millones de dólares extra para la economía local, dijo Ramírez.

Y los ingresos podrían aumentar si se tienen en cuenta las registraciones de los vehículos, placas, ventas de autos y el costo del mantenimiento de los vehículos.

Ramírez cree que la economía también se beneficiará porque, al tener licencias, los inmigrantes se sentirán más seguros para viajar a las montanas, contribuyendo al turismo.

Ulibarri y Ramírez dijeron que ya están trabajando para recibir apoyo del público y de los políticos.
"Si lo que sucede a nivel federal sirve de muestra, tendremos apoyo bipartidista", dijo Ulibarri.

Ramírez dijo que el respaldo también proviene de grupos proinmigrantes, de la Arquidiócesis Católica de Denver, de 60 iglesias evangélicas y de cerca de 300 empresarios.

Según Ramírez, esta iniciativa también ayudará a mejorar la seguridad en las carreteras, ya que habrá más conductores que hayan aprobado el examen de manejo y que conozcan las reglas de tránsito.

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