In this file photo, New Orleans Saints receiver Joe Horn hangs on to a touchdown pass as he is hit by Kansas City Chiefs safety Greg Wesley in the fourth
In this file photo, New Orleans Saints receiver Joe Horn hangs on to a touchdown pass as he is hit by Kansas City Chiefs safety Greg Wesley in the fourth quarter of an NFL football game in New Orleans. A lawsuit filed by 12 former football players against the NFL about its concussion policies says there was widespread pregame use of an anti-inflammatory drug that could put someone with a head injury at increased risk. (Alex Brandon/AP)

Para el defensive back Ronnie Lott, miembro del Salón de la Fama, los miles de dólares que los jugadores de los Saints de Nueva Orleáns recibían bajo su sistema de recompensas de 2009 a 2011 no es muy distinto a las calcomanías pegadas en los cascos de los niños.

Las pequeñas recompensas por grandes jugadas forman parte del fútbol estadounidense al igual que los acarreos de balones y los pases.

"Nunca jugué para quitarle el sustento a alguien. ¿He dañado a alguna persona? Sí. Me pagaban para hacer intercepciones. Me pagaban para causar pérdidas de balón. Y me pagaban para dar grandes golpes", dijo Lott, quien estuvo con los 49ers, los Raiders y los Jets durante su carrera en la NFL desde 1981 hasta 1994.

"Se remonta a cuando tenía 10 años. Alguien dijo que si uno hacia una de esas cosas, recibiría una calcomanía en su casco. En la universidad le daban ese reconocimiento si lo hacía bien", dijo Lott en una entrevista telefónica el lunes. "Por lo tanto, no. No me sorprende mucho (lo de las recompensas)".

Al parecer, nadie debería estarlo.

"El hecho de que los señores en un vestidor de fútbol estadounidense hablen acerca de ello y recompensen a los demás cuando sacan del juego a uno de sus oponentes no es sorpresivo en absoluto. Es probable que ocurra a partir de la escuela secundaria en adelante. Esto no es una cosa inusual", dijo Jay Coakley, profesor emérito en el departamento de sociología de la Universidad de Colorado, en Colorado Springs.


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"Ahora bien, ¿los premios en efectivo y la aprobación de entrenador? Eso lo formaliza y lo lleva a otro nivel ", agregó.

"Pero no debería sorprendernos en absoluto que la cultura del fútbol estadounidense diese lugar a que alguien quiera sacar de la cancha a otro jugador, incluso si no había algo más en juego", agregó Coakley. "Eso es obvio".

El comisionado Roger Goodell citó a Gregg Williams, ex coordinador defensivo de los Saints, para que se reuniera el lunes con investigadores de la NFL a fin de analizar si él también ofreció recompensas mientras trabajaba para otros equipos. Goodell no estuvo en la reunión.

Después que la liga divulgó el viernes su investigación, Williams admitió que dirigió una serie de premios de hasta 50.000 dólares en las tres últimas temporadas para recompensar a los jugadores por dejar fuera de combate a adversarios específicos.

Ahora la liga quiere saber si Williams -quien recientemente dejó a los Saints para convertirse en coordinador defensivo de los Rams de San Luis- dirigió un ardid similar mientras era entrenador en jefe o asistente de los Titans, los Redskins, los Jaguars y los Bills.

El actual linebacker de los Redskins Lorenzo Alexander, quien jugó bajo el mando de Williams en Washington, dijo que un jugador podía ser recompensado por sacar a un rival de un partido con un golpe limpio, pero sólo después de que ocurriera, no como una "recompensa" planeada. A veces los jugadores se pagaban cheques los unos a los otros por este tipo de jugadas.