Ya se acerca la fecha límite para pagar impuestos y muchas personas se apresuran a preparar sus declaraciones impositivas antes del 17 de abril. Entre esas personas figuran muchos indocumentados que, contrariamente a lo se cree, pagan impuestos como cualquier otro contribuyente.

Aunque los grupos anti-inmigrantes nos quieren hacer creer otra cosa, la Administración del Seguro Social (SSA en inglés) estima que dos de cada tres indocumentados pagan impuestos a los ingresos.

"Cuando uno trabaja como empleado, el empleador no le va a dar un descuento impositivo a los indocumentados", afirmó Marta, 21, una inmigrante no autorizada que trabaja en una tienda y quien pidió que no se use su nombre real.

Los inmigrantes indocumentados no solamente pagan impuestos, sino que ayudan a llenar los cofres del fondo de fideicomiso de la SSA en una época en la que la agencia enfrenta una grave crisis de solvencia. Y los aportes se realizan cuando es casi imposible que esos inmigrantes reciban los beneficios que producen sus contribuciones.

Según la SSA, en el 2007 el fondo mencionado había recibido de manera neta entre $120 mil millones y $240 mil millones de impuestos pagados por inmigrantes indocumentados, es decir, entre el 5,4 por ciento y el 10,7 por ciento de los fondos recibidos en esos años. Aunque por ley los indocumentados no pueden recibir Seguro Social o Medicare, tienen que pagar los impuestos como lo exige la ley, pero sin recibir beneficios.


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"Es triste que la gente no entienda cuán evidente es que pagamos impuestos", dijo Marta, originaria de Chihuahua, México. Cuando Marta tenía dos años, su madre la trajo con una visa de turista y simplemente se quedaron.

Para muchas personas no es evidente que los indocumentados paguen impuestos. ¿Cómo es posible que un trabajador indocumentado pague impuestos si está aquí ilegalmente en primer lugar?

Dado que no tienen documentos como el número de seguro social o la tarjeta de residencia permanente, muchos creen que los indocumentados reciben sus pagos en efectivo o "debajo de la mesa".

Según Stephen C. Goss, actuario principal de la SSA, cerca del 75 por ciento de inmigrantes indocumentados trabajan como empleados en compañias y, por lo tanto, tienen las mismas retenciones salariales que los otros trabajadores con sus documentos en orden.

¿Cómo pueden llegar a estar en la nómina? De varias maneras.

Por ejemplo, algunos utilizan documentos falsos (que en algunos lugares se consiguen por $200), que luego presentan para mostrar que están legalmente habilitados para trabajar.

El agente de impuestos Alex Michel, a la der., ayuda a personas a preparar sus declaraciones impositivas en el Centro San Juan Diego el 13 de marzo en
El agente de impuestos Alex Michel, a la der., ayuda a personas a preparar sus declaraciones impositivas en el Centro San Juan Diego el 13 de marzo en Denver. (Manuel Martinez/Viva Colorado)

A partir de 1986, es un delito federal contratar a alguien que no puede demostrar que está autorizado a trabajar en este país. Por eso surgió el mercado de los documentos falsos. La mayoría de los empleadores no están obligados a verificar los documentos de sus futuros empleados. Algunos voluntariamente utilizan el controversial sistema federal E-Verify. Otros simplemente aceptan los documentos y sin saberlo contratan a indocumentados.

Otros empleadores saben que están contratando a indocumentados y saben que eso es ilegal. Ese es el caso de Marta.

"En mi trabajo, el dueño conoce mi situación inmigratoria. Él me dijo que le diese cualquier número al azar para poder registrarme. Así que le di un número que me vino a la mente", explicó. "El me paga usando ese número. Y no ha escuchado nada del IRS (Servicio de Impuestos Internos), por lo que no me dice nada".

Mientras tanto, las retenciones salariales de Marta van a la cuenta que la SSA llama "Archivo de Ganancias Supendidas", que, según Wendy Sefsaf, del grupo pro-inmigrante American Immigration Council, "contiene el dinero que en realidad no está asociado con nadie".

En otras palabras, la SSA lleva un registro de los salarios de aquellas personas cuyos números de seguro social no están de acuerdo con sus nombres.

Según datos del 2009, el año más reciente con estadísticas disponibles, los empleadores reportaron salarios de casi $73 mil millones de dólares de 7,7 millones de trabajadores que no fueron identificados por su número de seguro social.

Se cree que la mayoría de esos trabajadores son inmigrantes indocumentados. Los aportes salariales de esos indocumentados representan más de $11 mil millones para el Seguro Social y más de $2 mil millones para Medicare. Si la ley no cambia, esos trabajadores indocumentados jamás verán los beneficios.

"Si la gente tiene un número de seguro social falso, no creo que hagan su declaración de impuestos, pero sí pagan impuestos", dijo Sefsaf.

"Por eso es bueno que por lo menos tengan el ITIN, porque de esa manera, cuando se legalicen, podrán reconectarse con los aportes realizados y en algún momento recibir beneficios".

"ITIN" es la abreviatura en inglés de Número de Identificación del Contribuyente Impositivo. El ITIN se le otorga a toda persona que carece de seguro social y que debe reportar ingresos en Estados Unidos, sin importar su situación inmigratoria.

"El IRS aceptará el dinero. Ellos no tienen problemas", dijo Sefsaf.

No se sabe cuántos ITIN fueron otorgados a indocumentados, pero se supone que son la mayoría. Según el IRS, de 1999 a 2009 se triplicó la cantidad de ITIN otorgados. Durante los últimos cinco años, se otorgaron 7,8 millones de esos números.

¿Pero por qué los indocumentados realizan todos esos trámites para pagar impuestos?

"Hago todo lo que puedo para seguir las reglas y cumplir con la ley", dijo Marta, quien ha usado su ITIN para presentar sus impuestos. "Muchos de nosotros vivimos con tanto miedo que tratamos de hacer todo lo que podemos de la manera correcta".

Pagar impuestos es lo que se debe hacer, sin importar la situación inmigratoria del contribuyente, según David Martz, contador jubilado y coordinador del programa Tax-Aide de AARP en el Centro San Juan Diego, que ofrece preparación de impuestos gratuita a personas con bajos ingresos.

"No nos interesa (su situación inmigratoria). Si quieren pagar impuestos, están haciendo lo correcto", dijo Martz. "Sin importar si uno está legalmente o no en el país, uno tiene la responsabilidad de pagar impuestos y yo los voy a ayudar a hacerlo".

Su esposa, Kathy Martz, es la directora de comunicaciones de Tax-Aide de AARP. Ella dijo que su trabajo como voluntaria durante los últimos dos años en el Centro San Juan Diego le ha enseñado a ser humilde.

"Son trabajadores muy dedicados y todo lo que quieren es mantener a sus familias. Vienen a que les preparemos sus declaraciones impositivas. Si no creyesen que está bien hacerlo, no vendrían", dijo Kathy Martz.

Sefsaf cree que los inmigrantes indocumentados pagan sus impuestos a las ganancias porque creen que si alguna vez logran regularizar su situación es probable que puedan "demostrar que estuvieron pagando impuestos".

Defensores de los derechos de los inmigrantes, como Sefsaf, abogan para que el público entienda que los inmigrantes indocumentados no son una población clandestina, como algunos dicen.

Si no cambia la actitud del público, mitos como el que dice que los inmigrantes no pagan impuestos seguirán existiendo, aunque los hechos demuestren lo contrario.

La gente, dijo Sefsaf, tiene que entender que los indocumentados son "una parte tan fundamental de Estados Unidos y que por supuesto pagan impuestos, por supuesto envían sus hijos a la escuela junto a nuestros hijos, por supuesto tienen casas, por supuesto van a las reuniones en las escuelas. En pocas palabras, son como cualquier otra persona".

Inmigrantes contribuyeron $115 millones en impuesto sobre las ventas en Colorado

Mientras que muchas personas se sorprenden al descubrir que dos de cada tres inmigrantes indocumentados pagan impuestos sobre la nómina, de acuerdo con la Administración del Seguro Social, no debería ser sorpresa para nadie que todos y cada uno de ellos también pagan impuesto sobre las ventas.

Después de todo, todas las persona en este país están obligadas a pagar impuesto sobre las ventas cada vez que compran bienes de consumo, independientemente de su estatus migratorio. Tal y como un trabajador indocumentado lo explicó, no es como que los cajeros están entrenados para preguntarle a la gente si están aquí legalmente o no y así decidir si deben cobrarle el impuesto obligatorio.

"Ninguna persona puede sobrevivir sin tener que comprar cosas en Estados Unidos, porque no tenemos una economía que permita a las personas ser autosuficientes", dijo Lisa Durán, directora ejecutiva de Rights for All People. "Y todos sabemos que los inmigrantes indocumentados compran al igual que todos los demás."

En el 2010, el Instituto de Fiscalidad y Política Económica (ITEP por sus siglas en inglés) estimó que Colorado recibió cerca de 115 millones de dólares en impuestos estatales y locales pagados por los hogares encabezados por inmigrantes indocumentados. Y el estado fue el número 12 en la lista, la cual fue coronada por California, Texas y Florida.

Y éstas no son las únicas contribuciones realizadas por inmigrantes indocumentados. Ellos también pagan impuestos sobre la propiedad - utilizados históricamente como fuente importante de financiación para la educación pública en Colorado - incluso cuando alquilan. De acuerdo con cifras de ITEP, los hogares encabezados por inmigrantes indocumentados pagaron casi 22 millones de dólares en impuestos sobre la propiedad en el 2010, ya sea directamente como dueños de una casa o indirectamente como inquilinos.

Aunque parece que hay un montón de información que apoya la idea de que los inmigrantes pagan impuestos no sólo sobre la nómina, sino además sobre las ventas y la propiedad, también parece que los que se pasan repitiendo la retórica anti-inmigrante han hecho bien su trabajo, porque este tema sigue siendo fuente de muchos acalorados debates.

"El megáfono de las personas que están diciendo que los inmigrantes indocumentados pagan impuestos es, por desgracia, mucho más pequeño que el megáfono de las personas que repiten las mismas mentiras", dijo Durán. "Los inmigrantes - tanto documentados como indocumentados - son una parte maravillosa, importante y vital de nuestra sociedad, pero no suficiente gente entre nosotros está pregonando el hecho de que estamos mucho mejor como nación por la presencia de los inmigrantes en nuestras comunidades."