PHOENIX - Cuando cumplió 10 años, Anna María Chávez pasó de no tener hermanitas, a tener millones.

"Mi mejor amiga en la escuela vino un día y me dijo, 'voy a ser una girl scout'. Yo le dije, 'bueno, yo también quiero serlo'. Para mí, fue una conexión inmediata que tuve con otras niñas", comentó Chávez, quien hoy tiene 43 años. "De repente, tenía toda una hermandad de amigas en todo el mundo".

Chávez, quien es nativa de Eloy, recibió el visto bueno de sus padres y su abuela, pero dice que el estímulo de sus amiguitas y de la comunidad de girl scouts fue lo que la impulsó a interesarse en derecho.

"Imagínese lo que eran las zonas rurales de Arizona en la década de 1960", expresó. "No había demasiadas actividades fuera de la escuela. Sin embargo, al ingresar a nuestra organización, pasé a ser una en un montón. Se fijaron en mí, cuando otros podrían haber visto señales inquietantes --una niña que corría ciertos riesgos, tal vez de una comunidad pobre--, y vieron otras cosas".

Luego Chávez y su familia se radicaron en Phoenix, donde ella completó la secundaria en la Shadow Mountain High School. Posteriormente estudió en la Universidad de Yale con una beca y se recibió de abogada en la Facultad de Derecho de la Universidad de Arizona.


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Se desempeñó en cargos altos en el gobierno a nivel federal y estatal, y trabajó para el ex secretario de Transporte Rodney Slater y para la ex gobernadora de Arizona Janet Napolitano.

En noviembre asumió como directora ejecutiva de Girl Scouts de EEUU. Es la primera hispana que dirige la organización con 2,3 millones de miembros y 890.000 voluntarios adultos. Este año las Girl Scouts festejan su centenario.

Chávez visitó Arizona esta semana por primera vez desde que asumió su nueva función y recibió una sorpresa cuando girl scouts de la Shadow Mountain High School le hicieron unos regalos.

Antes de encaminarse a Eloy conversó con The Republic sobre su relación de casi toda la vida con la organización y sobre lo importante que es prestar atención a las necesidades de las niñas.

Pregunta: Usted ha tenido una carrera notable en otros campos. ¿Cómo la prepararon esas funciones para su actual posición?

Respuesta: He tenido la fortuna de servir casi 20 años como funcionaria pública y de haber trabajado con grandes personas, con grandes líderes que me enseñaron que, al final del día, lo que cuenta es lo que uno da.

Pude participar en organizaciones que, diariamente, piensan cómo pueden ayudar, quiénes son sus clientes y qué se puede hacer por el país. (Mi actual posición) Me permite seguir sirviendo al público.

P: ¿Qué cambios hubo en las Girl Scouts desde que llegó usted?

R: La organización en sí tiene la misma misión de siempre, pero las que cambiaron un poco son las circunstancias que rodean a las niñas.

Las chicas tienen una tecnología jamás vista en el pasado. En mi infancia en Eloy, la gran invención fue el microondas. Ahora las niñas viven en un mundo global.

P: ¿Qué objetivos específicos e iniciativas impulsará?

R: Hace poco lanzamos la campaña más grande jamás hecha para estimular el liderazgo de las niñas, llamada "To Get Her There" (togetherthere.org). Se enfoca en la creación de modelos de liderazgo equilibrados para ambos sexos aquí en Estados Unidos.

Comprobamos que, aunque las chicas llegan a ejercer liderazgo en su scomuniddes, muchas de ellas no tienen modelos de liderazgo (específicos) que puedan querer imitar y por lo tanto a veces descartan esa oportunidad. Si la mitad de la población no trata de buscar soluciones a los problemas de Estados Unidos, desaprovechamos la oportunidad de estimular su intelecto, sus ideas y su creatividad en la búsqueda de estas soluciones.

Es así que, básicamente, lo que estamos haciendo con la campaña es buscar la participación de adultos entodos los campos, ya sea militares, líderes gubernamentales, religiosos, que inviertan tiempo y dinero para apoyar a estas niñas, de modo que en 20 años estén preparadas y entusiasmadas de poder ser parte de estas soluciones.

También me gustaría pedirle a la gente que aporte algún tiempo y su experiencia como voluntarios de los consejos locales de las Girl Scouts. Cuando estuve en Texas (como directora ejecutiva de las Girl Scouts del Sudoeste de Texas), encontré por todos lados chicas que querían ser girl scouts, pero si no podía encontrar un adulto que se ofreciese como voluntario y dijese, "aquí estoy, quiero apoyarlas", no podía admitir más niñas.

La realidad es que las chicas son sorprendentes. Siéntate y conversa con ellas sobre algunos de los temas que abordan como girl scouts. Piensan en grande. Buscan soluciones. Y esperamos llegar a más chicas, porque ahora servimos a apenas el 8% de las niñas de entre 5 y 17 años en Estados Unidos. Imagínese si duplicamos ese porcentaje.

P: A la luz de algunos temas locales polémicos (como el revuelo por la decisión de permitir la incorporación de una niña transgénero de siete años en Colorado), ¿qué papel vislumbra para usted, cómo piensa influir en las organizaciones locales?

A: Mi papel tiene que ser externo, ser lo que yo definiría como una "líder de grupo" en nuestro movimiento nacional. Considero que la historia de las Girl Scouts es una historia sosegada.

Piense en los millones de horas de servicios comunitarios que ponemos cada año sin fanfarria. Piense ennuestras campañas de recaudación de fondos a base de galletitas. Todos los años las chicas recaudan 760 millones de dólares, que invertimos en las comunidades locales, en refugios para indigentes, en refugios para animales, en comedores sociales y en proyectos al servicio de la comunidad en parques.

Yo creo que como líder de esta organización puedo contar estas historias.