NUEVA YORK—El compositor clásico Elliott Carter, cuyos trabajos complejos le merecieron gran admiración y dos premios Pulitzer, falleció. Tenía 103 años.

La compañía editora de su música, Boosey & Hawkes, lo calificó un "compositor emblemático estadounidense" al dar a conocer su deceso el lunes. No proporcionó una causa de muerte.

En una entrevista con The Associated Press en 1992, Carter describió sus piezas como "música que pide ser escuchada con gran atención".

"No es música que genera un efecto teatral", dijo entonces, "sino que asume que el oyente está poniendo atención a los sonidos y tratando de darles algo de lógica".

El complejo modo en que interactúan los instrumentos en sus composiciones creó un drama para los oyentes que hicieron un esfuerzo por comprenderlo y le dificultó a los músicos de orquestas aprenderlo. Dijo que trató de darle a cada músico individualidad dentro del contexto de un todo comprensible.

"Esto parece ser algo muy dramático en una sociedad democrática", expresó.

Aunque poco conocido entre el público general, fue muy respetado por un exclusivo círculo de críticos y músicos. En el 2002, el New York Times dijo que sus cuartetos de cuerdas estaban entre "los más difíciles que se hayan concebido" y elogió sus "emociones volátiles, delicadeza e incluso, de momentos, su humor intrépido".

Carter se mantuvo increíblemente activo, aceptando nuevas comisiones aun mientras celebraba su 100º cumpleaños en diciembre del 2008 con una gala en el Carnegie Hall.

En el 2005, su obra "Diálogos", que se estrenó el año previo, fue finalista para el premio Pulitzer en música. Y en el 2006 fue postulado al Grammy a la mejor composición clásica contemporánea por "Boston Concerto".

Carter ganó su primer Pulitzer en 1960 por su segundo cuarteto de cuerdas y su segundo Pulitzer lo recibió en 1973 por su tercer cuarteto de cuerdas. El Cuarteto de Cuerdas de Juilliard eligió conmemorar su 45o aniversario en 1991 con un concierto de los cuatro cuartetos de cuerdas de Carter, quien publicó un quinto cuarteto en 1995.

Y cuando se entregó por primera vez la Medalla Nacional de las Artes en 1985, Carter fue uno de los 10 agasajados, junto con leyendas como Martha Graham, Ralph Ellison y Georgia O'Keeffe.

Carter nació en Nueva York en 1908. De joven conoció al compositor Charles Ives, quien lo apoyó en sus ambiciones. Estudió literatura en Harvard y luego música en París con la afamada profesora Nadia Boulanger, quien también enseñó a Leonard Bernstein, Aaron Copland y Virgil Thompson.

Cuando cumplió 100 años, Carter recordó una visita al Carnegie Hall en 1924 para ver el estreno en Nueva York del revolucionario trabajo de Igor Stravinsky "La consagración de la primavera".

"Pensé que era lo más maravilloso que había escuchado, y quería hacer algo así también", relató Carter. "Por supuesto, la mitad del público se salió de la sala, lo que me resultó aún más grato. Me pareció mucho más emocionante que Beethoven y Brahms y el resto de ellos".

En 1939, Carter se casó con la escultora Helen H. Frost Jones, con quien tuvo un hijo. Éste, además de un nieto, le sobreviven.