BUENOS AIRES, Argentina—Los restos del popular cantante y cineasta Leonardo Favio fueron sepultados el martes en el histórico cementerio de la Chacarita en Buenos Aires tras haber sido velados en el Congreso nacional, donde cientos de políticos, artistas y ciudadanos comunes le dieron un último adiós.

Favio, considerado uno de los precursores de la balada romántica latinoamericana y uno de los mejores cineastas del país, falleció el lunes a los 74 años afectado por varias enfermedades crónicas.

La presidenta Cristina Fernández decretó tres días de duelo durante los cuales la bandera nacional permanecerá izada a media asta en edificios públicos. Declaró que Favio era "un verdadero representante de la cultura nacional tanto por sus dotes como cineasta, actor, autor, guionista e intérprete, como por su compromiso social".

Cientos de personas acompañaron el cortejo que trasladó sus restos hasta el mismo cementerio donde está enterrado el gran cantante de tangos Carlos Gardel, entre muchas otras figuras históricas en Argentina. El féretro, envuelto en una bandera nacional a su traslado, fue sepultado en el Panteón de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música.

Los restos del artista fueron velados desde el lunes por la noche en el Salón de los Pasos Perdidos de la Cámara de Diputados, a donde acudió cerca de la medianoche la presidenta para rendir sus respetos.

Fernández permaneció en silencio cerca del féretro unos pocos minutos, mientras los presentes cantaban el himno peronista. Antes de retirarse acarició el ataúd. Favio fue un militante del Peronismo, el movimiento fundado por el general Juan Domingo Perón, quien fue tres veces presidente de Argentina.

Cuando el féretro salió del Congreso en la tarde del martes, varias personas, entre ellos admiradoras del cantante, entonaron la Marcha Peronista y fragmentos de sus baladas románticas.

Muchos políticos y artistas destacaron la valía artística e intelectual de Favio. El diputado nacional y cineasta Fernando Solanas señaló que su muerte "es una gran pérdida para la cultura nacional, es una gran pérdida para el cine argentino".

"Él se inició como actor en las películas de (el director) Leopoldo Torre Nilsson, pero después avanza hacia la dirección con 'Crónica de un niño solo', 'El romance del Aniceto y la Francisca' y 'El dependiente', que son tres joyas del cine argentino. Se expresó con la imagen, se expresó con la actuación, el canto y la música", sostuvo.

El decreto destacó que Favio "consagró su vida a las expresiones artísticas populares" y que fue una "figura destacable por su generosidad y honestidad intelectual".

Nacido en la provincia de Mendoza, su verdadero nombre era Fuaf Jorge Jury. Recibió galardones nacionales e internacionales por sus filmes, entre los que destacan "El romance del Aniceto y la Francisca", esta última laureada con ocho premios de la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina.

Como cantante tuvo mucho éxito en América Latina con títulos como "Ella ya me olvidó", "Fuiste mía un verano" y "Para saber lo que es la soledad", y como actor trabajó de la mano de Torre Nilsson en célebres películas como "El secuestrador" (1958), "La casa del ángel" (1960) y "Fin de fiesta" (1961).

Tras regresar en Argentina en 1987 después de exiliarse en Colombia durante la última dictadura militar que asoló a su país (1976-1983), reinició su carrera como director de cine. "Gatica, el mono", de 1993, es una de sus aclamadas películas.

Ese filme, que narra el momento en que coincidieron en los años 50 el boxeador José María Gatica con Perón, ganó el Premio Goya español a la mejor película extranjera de habla hispana y el premio de la Asociación Argentina de Críticos Cinematográficos a la mejor película, dirección, actor, actor de reparto, guion y montaje. 

Su último trabajo como cineasta fue el cortometraje "La buena gente", uno de varios producidos por la Secretaría de Cultura para celebrar en 2010 el bicentenario de la revolución que inició el camino a la independencia de Argentina.