LONDRES—Los Rolling Stones hicieron el domingo su regreso triunfal a los escenarios en Londres en el primero de cinco conciertos que tienen programados a fin de celebrar el 50mo aniversario de su debut como una banda de blues al estilo estadounidense.

El grupo no mostró señales de desgaste, salvo el visible envejecimiento de sus integrantes, con rostros bastante arrugados; el vocalista Mick Jagger se contoneó y se desplazó con agilidad por el escenario durante el espectáculo estelar de dos horas y media de duración. Jagger lucía bastante delgado, con buen físico, y su voz era impecable.

Los Stones rebasaron la marca del medio siglo de vigencia durante el concierto, a veces emotivo, en el que el ex bajista Bill Wyman y el maestro guitarrista Mick Taylor se sumaron a sus antiguos compañeros ante el auditorio que comó la 02 Arena de Londres.

El concierto fue el primero de cinco espectáculos multitudinarios para conmemorar los 50 años desde la primera presentación de los Rolling en un pequeño pub de Londres con la intención de rendir homenaje a los maestros estadounidenses del blues.

Jagger, que llevó puestos pantalones negros ajustados, camisa negra y una corbata brillante, paró de cantar para agradecer la lealtad de los admiradores de la banda.

"Es maravilloso que estemos todavía haciendo esto, y es maravilloso que continúen comprando nuestros discos y viniendo a nuestros espectáculos", dijo el cantante. "Gracias, gracias, gracias", apuntó.

El principal guitarrista Keith Richards, cuya supervivencia sorprendió a muchos que pensaron que sucumbiría a las drogas y la bebida, fue más contundente: "Lo logramos", dijo. "Estoy feliz de verlos. Estoy feliz de verlos a todos", exclamó.

Sin embargo, no fue todo para la música ardiente de la banda. Un invitado relumbrante, Taylor, animó el concierto cuando tocó la primera guitarra en una versión sorprendentemente larga del tema ominoso "Midnight Rambler", y Mary J. Blige sacudió el lugar cuando hizo dúo con Jagger en "Gimme Shelter".

El espectáculo por las Bodas de Oro del conjunto, al que seguirá otro en Londres y después tres en el área metropolitana de Nueva York, careció de algo de la bravuconería habitual del grupo: prescindió de la introducción de la "banda de rock 'n' roll más grande del mundo" y hubo algunos toques nostálgicos inusuales.

Incluso Wyman, famoso por su imagen taciturna, sonrió por un momento cuando intercambió bromas con Richards y Ronnie Wood.